La lección que aprendió Mark Zuckerberg en uno de los momentos más difíciles como CEO de Facebook

Es uno de los grandes empresarios del sector de la tecnología y una de las personas más influyentes del mundo

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12 de Julio 2020 / 13:37 CEST

Munich Security Conference (MSC) 2020

Mark Zuckerberg y la lección que aprendió como CE de Facebook

© GettyImages

Mark Zuckerberg ha conseguido convertir Facebook en una de las plataformas más usadas del mundo. Aunque ahora mismo no pasa por su mejor situación por el boicot de anunciantes, el joven empresario ha vivido otros momentos también difíciles como CEO de la red social. Situaciones de las que se ha llevado una lección importante para liderar mejor.

“No es suficiente tener un propósito”, dijo en el discurso de graduación de 2017 a los estudiantes de la Universidad de Harvard. “Hay que crear un sentido de propósito para los demás”, recuerda el empresario la lección que tuvo que aprender por las malas en una de los peores momentos como CEO de Facebook.

Con tan solo 19 años se lanzó a crear la red social y un año después abandonó la universidad (hace poco consiguió graduarse). Según él mismo, su meta siempre ha sido tener un impacto más que crear una empresa, algo que pensaba que también les importaba a las personas que se fueron uniendo a su proyecto, así que nunca llegó a explicarles lo que esperaba construir. Y esto fue un error.

Palo Alto, CA Septmber 1, 2005: Chris Hughes (left) and Mark Zuckerberg, of Facebook, in their Palo Alto location.Facebook is an online social network for college students with over 3.75 million members. (John Green/San Mateo County Times)
Chris Hughes, izquierda, y Mark Zuckerberg, en los inicios de Facebook©GettyImages

En un rápido ascenso, Facebook se convirtió en una de las empresas más prometedoras y la lluvia de ofertas para adquirirlo no se hicieron esperar. Una de esas fue la de Yahoo, que no gustaba a Zuckerberg pues estaba más interesado en expandir las herramientas de la plataforma.

Mientras, sus socios y trabajadores querían que vendiera la empresa. Esta situación provocó un gran problema y en un año todo el equipo de gestión dimitió y un asesor le dijo que lamentaría su decisión de no haber vendido, tal y como recoge ‘Fox Business’.

“Creía en lo que estábamos haciendo, pero me sentía solo. Y lo que era peor, era mi culpa. Me preguntaba si estaba equivocado, un impostor, un niño de 22 años que no tenía idea de cómo funcionaba el mundo”, dijo. Más de una década después, Zuckerberg se ha convertido en un mejor comunicador y ha aprendido la importancia de hacer entender el sentido del propósito. “Depende de nosotros crearlo para que todos podamos seguir avanzando juntos”, agregó.

Cierto es que Facebook no pasa tampoco por su mejor momento actualmente. La huida y el boicot de grandes anunciantes contra los contenidos que promueven la discriminación y el discurso de odio ha puesto entre las cuerdas a su CEO. Zuckerberg ha reaccionado en cierta medida con una nueva política para prohibir cualquier mensaje relacionado con este tipo de discursos en su plataforma, pero pese a esta acción los anunciantes siguen dándose de baja.