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Durante 40 años, Japón ha invertido más de 500 millones de euros en dos islas de 10 metros cuadrados: ¿por qué?

El país asiático pelea por estos pequeños territorios mientras China y otras regiones siguen empeñadas en que pierdan su estatus de ínsula

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Son dos islas ubicadas en el Pacífico

Están ubicadas a 1.600 kilómetros de Tokio

© Gobierno de Japón

Desde 1980, Japón ha invertido unos 535 millones de euros en proteger dos islas. Un par de territorios que miden diez metros cuadrados y están situados en el arrecife coralino de Okinotorishima, entre Taiwán y la isla de Guam (propiedad de Estados Unidos). ¿Cuál es la razón de ese gasto y por qué las protegen con tanto recelo?

Son una Zona Económica Exclusiva (ZEE) para Japón porque atesoran áreas de pesca, yacimientos de petróleo potencialmente grandes, varios recursos energéticos e, incluso, metales raros. Esta denominación constituye una constante disputa con China ya que ésta tiene un objetivo claro: lograr que pierdan el estatus de isla para dejar de ser una ZEE.

Pekín sustenta su postura en que las islas de Okinotorishima están formado por rocas inhabitables y no son los únicos. Más países piden que dejen de ser considerados como islotes bajo el amparo del Derecho Internacional.

Son dos islas ubicadas en el Pacífico
Mantiene una disputa con China y otros países por estas islas ©Google Maps

La respuesta de Japón

Japón, por parte, ha contratacado con un proyecto de 535 millones de euros mediante el cual conseguiría la categoría de isla. Esta iniciativa consiste en crear, a 1.600 kilómetros de Tokio, una serie de ínsulas construyéndolas con arena y cemento. A esto hay que añadir un rompeolas de acero y cubiertas de cemento para impedir que los islotes se erosionen.

Por otro lado, habría un tercer islote cubierto con una red de titanio para protegerlo de los cascotes originados por las rocas. Y por si todo esto fuera poco, el país del sol naciente dedicó un presupuesto de 90 millones de euros para restaurar un puesto de observación y construyó un observatorio de tres alturas para llevar a cabo el seguimiento de los barcos en esa zona y recoger la información del área.

Este plan ha sido la llave para que Okinotorishima siga siendo considerado como Zona Económica Exclusiva. Eso sí, en todo momento han respetado los arrecifes de coral que tienen su espacio en esta remota zona del Pacífico.