Mary Kay Ash, una mujer adelantada a su tiempo que empoderó el papel de la mujer y creó un imperio

La fundadora de Mary Kay Cosmetics decidió crear una empresa en que las mujeres pudieran lograr todo lo que se propusieran

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22 de Junio 2020 / 15:21 CEST

Founder of Mary Kay Cosmetics Mary Kay Ash, in Toronto for opening of firm's new Canadian headquarte

Mary Kay Ash creó un imperio desde cero en el que las mujeres tuvieran las mismas oportunidades que los hombres para alcanzar el éxito

© GettyImages

Nacida en una familia muy humilde de Texas, Mary Kay Ash, quien acabaría convirtiéndose en una de las empresarias más famosas del mundo tras fundar la compañía de Mary Kay Cosmetics, tuvo que hacer frente desde muy pequeña a grandes responsabilidades. Su madre trabaja 14 horas fuera de casa para mantenerlos y ella tuvo que cuidar de su padre, enfermo de tuberculosis. Es por ello que su sueño de ir a la Universidad se vio truncado. Se casó muy pronto, con tan solo 17 años, y tuvo tres hijos junto a Ben Rogers, del que acabaría separándose. En una sociedad en la que el papel de la mujer era quedarse en casa cuidando de la familia, Mary decidió ponerse a trabajar, primero vendiendo libros de puerta a puerta, llegando a vender más de 20.000 euros en tan solo nueve meses, y más tarde, vendiendo productos para el hogar, primero en Stanley Home Products y después en World Gifts. Sin embargo, tras ver cómo los hombres que trabajaban junto a ella ganaban más dinero y tenían la posibilidad de promocionarse más rapidamente, Mary decidió replantearse su futuro.

Mary Kay Ash: She believes in pink, Warm Fuzzies, lots of jewelry - and selling.
Uno de sus principales propósitos era lograr empoderar a otras mujeres©GettyImages

Sentada en la cocina de su casa, la futura empresaria elaboró una lista de las cosas buenas que había visto en las empresas en las que había trabajo y otra con las que podían mejorarse. Cuando se dio cuenta había creado un plan de marketing casi perfecto para hacer uno de sus sueños realidad, crear su propia compañía. Así imaginó una empresa, en la que las madres trabajadoras, pudieran determinar su propio nivel de desarrollo e ingresos, ser su propia jefa y establecer los horarios laborales, que les permitiera tener tiempo para dedicar a sus hijos.

Con la ayuda de su hijo Richard, de 20 años y una inversión inicial de 4.000 euros y una la fórmula de una crema para la piel que habían comprado fundó Beauty by Mary Kay, la primera empresa dedicada a hacer la vida más bella a las mujeres y en la que reinaba una regla de oro fundamental: “tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti”.

Beauty's big business: Mary Kay Ash, the originator and guiding hand behind Mary Kay Cosmetics, can
Se casó hasta entres ocasiones y fue madre de tres hijos©GettyImages

Con una pequeña tienda situada en Dallas, Mary comenzó a ver como su empresa crecería a pasos agigantados y como cada día se sumaban más mujeres como consultoras independientes a la empresa. Al año siguiente su pequeño negocio iba ya camino de convertirse en un imperio y para ello organizó su primera convención anual, algo que se convertiría en una tónica habitual y cuya finalidad, no era otra, que motivar a sus empleados, con numerosos incentivos, entre ellos la entrega de un Cadillac rosa a la mejor vendedora del año.

Su visión innovadora, su carácter cercano y sus grandes valores humanos, hicieron de Mary Kay una gran empresaria y eso que justo al iniciar su negocio sufrió un fuerte varapalo, la muerte de su segundo marido, George Hallenbeck, quien la había empujado a llevar a cabo su sueño. Años después reharía su vida al lado de Mel Ash,quien fallecería a principios de los 80.

Con más de 3.5 millones de consultoras de belleza alrededor de más de 35 países, la Compañía continúa siendo una de las empresas más exitosas del mundo y veinte años después del fallecimiento de su fundadora sus principios continúan enriqueciendo e inspirando a miles de mujeres a hacer grandes cosas y perseguir sus sueños.