María Franca Fissolo, la mujer cuya fortuna está bañada en delicioso chocolate

El suyo es uno de los tres imperios más importantes en el mundo de la confitería, pero ¿cómo ha llegado a ser la más rica de Italia?

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12 de Junio 2020 / 11:58 CEST

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A sus 79 años, vive en Montecarlo y sigue siendo la presidente de la empresa

© GettyImages

María Franca Fissolo tiene 79 años, vive en Montecarlo y es la mujer más rica de Italia. A la mayoría de la gente su nombre no le sonará y muchos desconocerán de dónde proviene su fortuna, pero si os desvelamos el nombre del que era su marido quizás empecemos a atar cabos: Michele Ferrero. Sí, el chocolate también puede convertirte en millonario.

Nació Savigliano, una localidad del Piamonte que está muy cerca de Alba. En este pueblo es donde surgió la panadería que sería el germen de Ferrero, un negocio transformado en chocolatería por Pietro (el futuro suegro de María Franca) que tuvo que hacer frente a la adversidad. Tras la II Guerra Mundial el cacao era un bien escaso y caro, algo que solventó gracias a la abundancia de avellanas que había en la zona. Acababa de nacer la Nutella.

Una mujer religiosa

La actual presidenta de la compañía entró a formar parte de ella como secretaria e intérprete. Tenía 20 años y 365 días después se casó con Michele. Su vida personal siempre se ha caracterizado por la discreción más absoluta. Muy pocos detalles se saben sobre Fissolo, pero uno de ellos es su devoción religiosa. Los empleados del Gruppo Ferrero contaban que había una imagen de la Virgen de Lourdes en cada nueva fábrica u oficina. Es más, los bombones más famosos deben su nombre a esta imagen ya que la cueva Rocher de Massabielle es el lugar donde la Virgen se apareció a la pequeña Bernadette.

Ferrero Rocher chocolate and hazelnut confectionery seen in
Los bombones más famosos deben su nombre a la Virgen de Lourdes©GettyImages

El dolor de una madre

María Franca y Michele tuvieron dos hijos, Pietro y Giovanni, que apenas se llevaban un año. El primero era el mayor y perdió la vida en un accidente que tuvo lugar en Sudáfrica en 2011. Tenía 47 años y, según informaron en su momento, fue atropellado mientras montaba en bicicleta. Poco después se supo que sufrió un ataque al corazón antes del siniestro. La pérdida destrozó a su madre que decidió dedicar una parte de su vida a proyectos sociales, educativos y relacionados con la infancia a través de la Fundación Ferrero fundada en homenaje a Pietro.

Aunque ahora ya está jubilada y el negocio lo dirige su hijo Giovanni, sigue siendo la presidenta de un grupo que posee más de treinta marcas distintas de dulces entre las que destacan los Ferrero Rocher, los huevos Kinder o la Nutella. Y es que el papel de Fissolo ha sido relevante en la compañía puesto que gracias, en parte, a ella se ha convertido en uno de los tres imperios del chocolate más importantes del mundo.