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Así es el ‘Octopus’, uno de los yates más grandes del mundo y que está amarrado en Málaga

Esta embarcación es propiedad del fallecido cofundador de Microsoft, Paul Allen, y atraca durante este mes en aguas malagueñas en busca de un comprador

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Así es el octopus, el megayate amarrado en Málaga

© GettyImages

El megayate ‘Octopus’ es una de las embarcaciones de lujo más grandes del mundo y durante un mes estará amarrado en el Puerto de Málaga en busca de un comprador: su precio de venta es de 295 millones de euros. Con 126 metros de eslora, fue entregado a su dueño Paul Allen y desde entonces se convirtió en toda una mansión flotante. Con 126 metros de eslora, fue diseñado por Espen Øino Naval Architects y construido en los astilleros del alemán Lürssen en Bremen y en HDW en Kiel.

El yate dispone de todo tipo de lujos: dos helipuertos, siete lanchas deportivas, dos submarinos, una discoteca, cine, cancha de baloncesto y su propio estudio de grabación. Pueden dormir en él hasta 26 personas, mientras que cuenta con 60 tripulantes para su mantenimiento.

Así es el octopus
Dispone de dos helipuertos y varias lanchas deportivas ©GettyImages

Cuando le entregaron este megayate en 2003 a Allen, dijo que era como una nave espacial: “todas mis pasiones se unen en una fiesta móvil”.

Multitud de caras conocidas se han dejado ver en las cubiertas del ‘Octopus’, donde el multimillonario celebró fiestas en las que actuaron desde U2 hasta Mick Jagger. Detaca que el integrante de los Rolling Stones grabó a bordo en 2011 parte del primer álbum del grupo Superheavry. Allen era un apasionado de la música rock y equipó el ‘Octopus’ con su propio estudio de sonido profesional.

Propulsado pro ocho motores diésel, el barco puede alcanzar una velocidad máxima de 20 nudos.

El octopus, uno de los yates más grandes del mundo
El cineasta George Lucas (izquierda) en una de las fiesta que del barco de Paul Allen (derecha) ©GettyImages

Además de poder hacer deporte y grabar música, el barco también sirve de expedición científica ya que en el año 2015 el equipo descubrió los restos de un acorazado japonés ‘Musashi’ que se hundió durante la Segunda Guerra Mundial en el mar de Sibuyan, en la costa de Filipinas

Con la muerte de Allen, sus herederos decidieron ponerlo a la venta y ahora surca las aguas de medio mundo en busca de compradores que se quieran hacer con este impresionante barco.