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Deborah Mitford: duquesa de Devonshire

Fue musa de los artistas Lucian Freud y Cecil Beaton

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Duquesa de Devonshire

Deborah es la menor de las hermanas Mitford, una conocida saga de aristócratas del siglo XX

© GettyImages

La menor de las hermanas Mitford llegó a convertirse en un referente de la vida social y cultural de la Inglaterra de la segunda mitad del siglo XX. Casada en 1941 con lord Andrew Cavendish, el fatal destino provocado por la Segunda Guerra Mundial los elevó a la categoría de duques de Devonshire, uno de los títulos más distinguidos de la aristocracia británica. Tomó el té con Hitler, pero no fue nazi. Sin embargo, adoraba a Elvis Presley, le gustaba el rock, el expresionismo abstracto y el pop.

Convirtió su fabulosa mansión de Chatsworth en la residencia más visitada de toda Inglaterra, por la que desfilaron desde el primer ministro Harold Macmillan al diseñador dominicano Oscar de la Renta. La reina Isabel II no dudó en nombrarla dama comendadora de la “Real Orden Victoriana” por la colaboración desempeñada en los servicios de restauración de su patrimonio. Quizá sea la más ortodoxa de las hermanas, aunque nunca aburrida: su propio esposo llegó a pasearse con una camiseta en la que se leía “Nunca te cases con una Mitford”.

Aristocracy - Deborah Mitford
Mitford fue nombrada dama comendadora de la “Real Orden Victoriana” por la reina Isabel II ©GettyImages

Deborah nació en 1920, en la casa solariega de Asthall Manor, en el condado de Oxforshire, que la familia había comprado apenas un año atrás y en la que vivirán hasta 1926. Era la pequeña de las hijas de David Ogilvy, lord de Redesdale, y su esposa, Sydney Bowles, excéntricos miembros de la aristocracia campestre británica que, tras embarcarse en imprudentes proyectos empresariales, parecían socavar su fortuna.

Por encima de ella, en edad, estaba su hermana Nancy, futura novelista; Pamela, millonaria por matrimonio de apariencias; Diana, casada con el líder fascista Oswald Mosley; Unity, nazi convencida, y Jessica, la “oveja roja” del clan por su militancia comunista. Así que la llegada al mundo de Deborah fue como un nuevo jarro de agua fría para el inefable barón Redesdale, firme partidario de Neville Chamberlain, que aspiraba, al menos, a tener otro hijo varón ya que el único hombre de la saga, Tom, se veía disminuido ante tal elenco de femineidad.

Marriage of Deborah Mitford
Deborah, del brazo de su flamante esposo, Andrew Cavendish, futuro duque de Devonshire, tras darse el ‘sí, quiero’ ©GettyImages

Pero eran otros tiempos y, aunque el hermano estudió en Eton, ellas recibieron una parca formación intelectual que suplieron sabiamente con su arrojo en una casa en la que reinaban las extravagancias parentales. Pero ellas, entraron pronto en los círculos de la buena sociedad y se hicieron un hueco por su carácter snob en el Londres previo al estallido de la Segunda Guerra Mundial.

En 1941, en una Inglaterra que resistía heroicamente al blitz alemán, Deborah se casaba en Londres con Andrew Cavendish, segundo hijo del duque de Denvonshire, título creado en el siglo XVII pero que no parecía destinado a heredar el imponente legado patrimonial compuesto por más de 40.000 acres de tierra y varios castillos. Ella lucía una sencilla tiara floral y él, uniforme del ejército británico, en el que servía como teniente.

UK - Derbyshire - Deborah Devonshire holds a basket of hen's eggs at her home on the Chatsworth esta
La duquesa de Devonshire dedicó todo su esfuerzo a la restaurazón del patrimonio del ducado ante las ausencias de su marido ©GettyImages

A pesar de la guerra, pronto llegaron los hijos y en 1944 una trágica noticia que iba a cambiar su destino: el hermano de Andrew, Willian, primogénito del duque, fallecía en combate aéreo en Bélgica apenas cuatro meses después de haber contraído matrimonio con Kathleen Kennedy, hermana del futuro presidente americano y que en esas fechas comandaba una lancha torpedera PT-109 en el Pacífico Sur. Aquella muerte convertía a Deborah en marquesa de Hartington y flamante depositaria de uno de los títulos más importantes del Reino Unido. En 1950, con el fallecimiento del patriarca, pasaba a ser la duquesa consorte de Devonshire.

El matrimonio se trasladó a Chatsworth, ahora de su propiedad y una de las residencias históricas más imponentes de Reino Unido pero que se encontraba casi en estado de abandono. Andrew comenzó una nepótica carrera política en los gabinetes de su tío Harold Macmillan hasta que decidió integrarse en el Partido Social Demócrata. Ante tantas ausencias y la afición a la bebida de duque, Deborah decidió ponerse al frente de la restauración del patrimonio que integraba el ducado, instalando cuartos de baño, calefacción y todo tipo de comodidades que permitiesen convertir el castillo de Chatsworth en el enclave perfecto para las reuniones de sociedad más cosmopolitas de su tiempo.

Funeral Of The Dowager Duchess of Devonshire
Deborah Mitford falleció en septiembre de 2014 y a su funeral acudieron el Príncipe Carlos de Inglaterra y Camila Parker-Bowles, duques de Cornualles ©GettyImages

Los invitados quedaban fascinados ante los Rembrandt, Murillo o Veronese que colgaban de sus paredes. Pero, en las pocas horas libres que le quedaban, Deborah vivía como una latifundista inglesa dada a la caza del zorro, las competiciones ecuestres y la cría de gallinas, que tanto le gustaban. Algo estrafalario tenía que tener.

En la madurez y ya viuda -Andrew falleció en 2004- dejó la casa principal a su hijo para instalarse en una vivienda cercana en la que escribió sus memorias. Deborah Mitford, duquesa de Devonshire, murió el 24 de septiembre de 2014.