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Así ayuda una mujer directiva con la conciliación: ‘Tiene que ser algo garantizado en las empresas’

Entrevistamos a Johanna Gallo, CEO y cofundadora de Aplanet, con motivo del Día Internacional de la Mujer

4 Minutos de lectura
CEO de Aplanet

Johanna Gallo, CEO y cofundadora de Aplanet, apuesta por garantizar la conciliación a todos los trabajadores, independientemente del género

© Imagen cedida por Aplanet

Ingeniera con una larga trayectoria en el mundo empresarial, Johanna Gallo fundó en 2019 Aplanet, que ofrece soluciones tecnológicas de sostenibilidad a otras organizaciones. Como directiva y madre de dos hijos, tiene claro cuáles son las necesidades de la conciliación: lo primero, que no puede ser un extra o un valor añadido en una empresa, sino que “ya tiene que ser algo garantizado”. Y lo segundo, que se trata de algo “necesario para todos, independientemente del género”.

- ¿Cómo puede una directiva ayudar a otras mujeres a conciliar vida familiar y laboral?

No solo son las directivas las que tienen que ayudar a las mujeres a conciliar, sino todo aquel que tenga un puesto de responsabilidad en las empresas el que tiene que velar porque esto suceda para todos los compañeros de trabajo. La conciliación es algo que a día de hoy no es un extra o algo que algunas empresas puedan pensar como una diferenciación o valor añadido. Pienso que ya tiene que ser algo garantizado, a pesar de que la cultura errónea del “presencialismo” o de tener que demostrar el valor de los empleados por las horas que “están” siga prevaleciendo en muchas empresas.

Esto se puede corregir fomentando la implicación de los empleados, que compartan la visión y objetivos de la empresa y trabajen para ayudar a alcanzarlos, buscar crear valor y no “echar horas”. Y además que se sientan cómodos y valorados en su actividad profesional, que se reconozca este valor creado y, de nuevo, no “sus horas”.

Esto le puede ocurrir sobre todo a mujeres, porque en algunos casos sienten que tienen que demostrar más y pueden intentar hacerlo “con tiempo”. Las y los directivos tenemos que implicarnos en quitar esta idea, precisamente actuando como líderes que transmitan confianza, claridad en los objetivos reales y fomentando ese bienestar de los empleados.

CEO y cofundadora de Aplanet
La colaboración y la confianza deben ser la base de cualquier modelo de gestión, según la CEO de Aplanet ©Imagen cedida por Aplanet

- Para que una mujer llegue a un puesto directivo, ¿en la práctica tiene que renunciar a la conciliación?

No, ni mucho menos. Primero, creo que hay muchos tipos de conciliación y no solo uno bueno, sino que todos deberíamos ser capaces de definir “qué significa para mi conciliar”, dónde voy a invertir mi tiempo y mis esfuerzos para llegar a conseguir mis metas (personales y profesionales).

Siguiendo con la misma idea, lo malo es que en el entorno laboral se prime, antes que esta búsqueda del equilibrio, demostrar más estando más horas. Y como muchas veces, por desgracia, las mujeres sentimos que tenemos que demostrar más, somos las que más sufrimos esta presión con la que hay que acabar.

- ¿Se dejará algún día de asociar conciliación laboral y familiar únicamente con las mujeres?

Sí, y creo que ya se están dando grandes pasos. Es cierto que todavía a veces nos hacen más a nosotras la típica pregunta de “y cómo lo haces con dos hijos”, “cómo llegas a todo”. Pero es por suerte cada vez menos frecuente y cada vez algo que sucede en menos entornos o mucho más específicos.

Ayudan mucho, por ejemplo, los cambios sociales, como equiparar las bajas por cuidado de hijos. O la educación, o tener referentes cada vez más numerosos de hombres que también buscan la conciliación. Porque la conciliación, o mejor, el buscar un equilibrio con tu entorno y tu desarrollo profesional y personal, es algo necesario para todos, independientemente del género.

-Como directiva, ¿qué valores te esfuerzas en transmitir a tu modelo de gestión?

El mejor modelo de gestión se basa en la colaboración y en la confianza. Saber que puedes apoyarte en los demás y conseguir un espíritu de equipo cambia completamente la dinámica. Otro valor sería la flexibilidad, estar abierto al cambio y tener una estructura horizontal. Me gustan los ambientes dinámicos, donde se pueden generar nuevas propuestas y se fomenta la creatividad. Esto ha de acompañarse de una buena comunicación de equipo, y no pueden faltar la ética y la empatía: si vas a trabajar con alguien necesitas que esa persona te apoye y te escuche.

Imagen de una mujer durante el teletrabajo
La conciliación es, apunta Gallo, algo necesario para todos, independientemente del género ©GTres

-¿Crees que hay características en el estilo de dirigir vinculadas al género? En caso afirmativo, ¿qué tres aspectos crees que caracterizan al liderazgo femenino?

En mi opinión, no hay diferencias intrínsecas al género en cuanto al estilo de liderazgo, lo que lo condiciona es tu carácter, la formación que hayas tenido, los referentes de los que hayas aprendido, tu ecosistema, etc. Es cierto que las mujeres tradicionalmente han tenido más escollos y les ha resultado más difícil llegar a puestos directivos, por lo que han tenido que poner especial esfuerzo en cultivar las habilidades que requiere la dirección de empresas y equipos, que se basan en el apoyo, en incentivar el desarrollo personal y en liderar con el ejemplo.

-¿Crees que se está viendo un cambio en el mercado laboral en los últimos años en relación a la incorporación y oportunidades de las mujeres?

Creo que se están dando pasos en el buen camino para favorecer la igualdad y crear más oportunidades que no dejen a nadie atrás, pero todavía queda mucho por hacer. Sigue habiendo brecha salarial, menos mujeres en puestos directivos, falta de representación de mujeres en sectores STEM... En mi opinión, necesitamos dos cosas: educación desde la base y dar visibilidad a mujeres referentes que ya están ahí. Y quiero resaltar la importancia del papel de la mujer en la sostenibilidad: el 42% de los responsables de esta área en las empresas del Ibex 35 son mujeres. Esto significa que las decisiones estratégicas en materia ambiental, social y de gobernanza tienen muy presentes la igualdad, el desarrollo sostenible, una inclusividad real y el compromiso para crear un impacto positivo.