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¿Sabes por qué las estatuas de Egipto tienen la nariz rota?

Expertos y entusiastas de Antiguo Egipto señalan al paso del tiempo y a la iconoclasia para resolver el misterio

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Figura de Meritamen, una de las hijas de Ramsés II

Las estatuas de Egipto sin nariz ha sido uno de los grandes misterios de la historia

© GettyImages

Durante varias décadas, las estatuas egipcias con la nariz rota han sido uno de los grandes misterios sin resolver por parte de los historiadores, quienes han buscado evidencias para tratar de explicar este fenómeno. Así, los entusiastas del Antiguo Egipto señalan a dos elementos fundamentales: el paso del tiempo, pero sobre todo el trabajo sistemático de la época.

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Para los antiguos egipcios las estatuas eran el punto de contacto entre los seres divinos y los terrenales ©GettyImages

En este sentido, la iconoclasia (la ruptura de imágenes) es la respuesta con más credibilidad actualmente. Para los antiguos egipcios las estatuas eran el punto de contacto entre los seres divinos y los terrenales. Por ello, los objetos que representaban la forma humana podían ser ocupados por un dios o un humano que había fallecido y la destrucción de este tipo de figuras era una práctica bastante común. Según el egiptólogo Robert K. Ritner, suponía una preocupación constante en el Antiguo Egipto, confirmado por un decreto real del Primer Período Intermedio (circa 2130-1980 a.C.).

“Cualquier persona en toda esta tierra que haga algo dañino o perverso a sus estatuas, losas, capillas, carpintería o monumentos que se encuentran en los recintos de cualquier templo, Mi Majestad no permitirá que su propiedad ni la de sus padres permanezca con ellos. Ni que se una a los espíritus de la necrópolis. Ni que permanezca entre los vivos”, rezaba este decreto.

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©GettyImages

Así, las razones para esta mutilación eran muchas, desde la furia y resentimiento contra enemigos a quienes se quería herir en este mundo y el próximo, hasta el terror a la venganza del difunto que sentían los ladrones de tumbas, así como las ganas de reescribir la historia o los sueños de cambiar toda la cultura.

De esta forma, este tipo de prácticas tenían entonces la intención de coartar poder. Incluso se llegaban a utilizar otro tipo de mutilaciones para que los humanos representados no hicieran las ofrendas a los dioses, quitándoles el brazo que comúnmente se utilizaba para tal tarea o quitándole a la deidad sus orejas si preferían que el dios no escuchara. Por último, otra de las causas que explican estas estatuas sin nariz es, efectivamente, también el paso del tiempo y su efecto.