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Juliana de los Países Bajos y el ocultismo en la Corte

Madre de la reina Beatriz y abuela del actual rey de Holanda, contrajo matrimonio con el príncipe Bernandino, conocido por sus numerosas infidelidades

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55 cumpleaños de la reina Juliana 1964

Fue reina de los Países Bajos desde la abdicación de su madre en 1948 hasta su propia abdicación en favor de su hija Beatriz el 30 de abril de 1980

© Imágenes falsas

El nacimiento de Juliana llenó de alegría a todos los holandeses en un momento en el que parecían perdidas las esperanzas de continuidad dinástica. Fue una Reina querida y popular, de aspecto afable y comportamiento llano, que supo integrarse en las costumbres de su país. Madre de cuatro hijas, sufrió las frecuentes infidelidades de su esposo, dado a los amoríos y relaciones extraconyugales. Durante los años de su reinado (1947-1980), Holanda se convirtió en un país próspero, abierto a los cambios sociales y pionero en el proceso de integración europea. Su primogénita, Beatriz, heredó su legado.

PAÍSES BAJOS-REINO
Juliana conoció al príncipe Bernardino en los Juegos Olímpicos de Garmisch-Partenkirchen 1936 y acabaron contrayendo matrimonio un año después ©Imágenes falsas

Juliana de los Países Bajos es la única hija de la popular Reina Guillermina. Nació en La Haya, en 1909, después de muchos abortos y embarazos malogrados que hicieron temer por la continuidad de los Orange. Era una niña sana y robusta, de aspecto típicamente germano que heredó parte de la naturaleza corpulenta de su padre, el Príncipe Enrique de Mecklenburg-Schwerin. Recibió una educación acorde con el rango que ostentaba como heredera: primero en el Palacio de Noordeinde, con tutores privados y ya cumplida la mayoría de edad, con formación en la Universidad de Leiden. Durante esos años y gracias al papel desempeñado por su madre, Holanda había conseguido mantener la neutralidad en la Primera Guerra Mundial y vivir un periodo de crecimiento económico en los años veinte.

Juliana creció sin hermanos, pero estuvo siempre en el punto de mira de cara a convenir su futuro matrimonial. El elegido fue un aristócrata de origen alemán, Bernardo de Lippe- Biesterfeld, nacido en Jena, que en su juventud había mostrado simparías hacia el Partido Nacional Socialista que gobernaba Alemania desde 1933. El matrimonio se celebró en 1937, en un momento en el que las tensiones internacionales y el problema del expansionismo teutón, hacían peligrar la integridad del Reino de Holanda. El joven matrimonio tuvo sus dos primeras hijas, Beatriz e Irene, en 1938 y 1939. Nacieron en el Palacio de Soestdijk pero meses después y como consecuencia de la ocupación por las tropas nazis –a la que la Familia Real siempre se había opuesto- tuvieron que marcharse al exilio. En ese momento, la posición del Príncipe Bernardo pareció verse comprometida por su pasado, aunque lo cierto es que desde que adoptó la nacionalidad neerlandesa, con motivo de su boda, siempre se comportó como firme enemigo del Tercer Reich, luchando como piloto y oficial de enlace en las Fuerzas Aliadas.

HOLANDA: BODA DE MAURITS VAN VOLLENHOVEN
El 30 de abril de 1980, la reina Juliana abdicó en su hija mayor la que se convertiría en la reina Beatriz de los Países Bajos ©Imágenes falsas

Juliana y sus dos hijas se establecieron inicialmente en Inglaterra y después en Canadá. Será aquí, en la ciudad de Otawa, donde nazca su tercera hija, Margarita. Durante estos años, la pareja vivió separada y ella se adaptó con normalidad a la cotidianidad de una vida sencilla, mezclándose con la gente corriente. Su madre, Guillermina, mientras tanto, lanzaba sus fervientes alocuciones a través de la BBC y de la Radio Orange a favor de la resistencia contra las tropas de Hitler. La familia volvió a Holanda tras la liberación. El país había quedado devastado, con ciudades como Rotterdam completamente destrozadas por los bombardeos: el papel de la Monarquía contribuyó, en ese tiempo, a elevar el ánimo de los holandeses y convertir el país en un estado próspero con una democracia asentada. La Reina Guillermina abdicaba en 1948 y Juliana pasaba a convertirse en Reina de los Países Bajos.

Juliane, reina de los Países Bajos con su familia
La Reina y el príncipe Bernardino junto a sus cuatro hijas Irene, Margarita, Cristina y Beatriz ©Imágenes falsas

Juliana y Bernardo tuvieron su cuarta hija, Cristina, en 1947. Prácticamente ciega de nacimiento, a causa de una rubeola contraída durante el embarazo, la Reina se refugió en el asesoramiento de una curandera de discutidas referencias, cuya aparición supuso un escándalo en la apacible corte holandesa. El aluvión de críticas por el llamado “caso Hofmans” –Greet Hofmans se llamaba la “vidente”- supuso una de las principales manchas negras en la historia del reinado de Juliana. También las aventuras extramatrimoniales de Bernardo, empañaron la imagen bucólica que podía tenerse de la Familia Real en los días de la Guerra Fría y la apertura hacia las nuevas costumbres sociales que caracterizarían el Ámsterdam de las décadas de los 60 y 70. La boda en 1966 de su heredera, Beatriz, con el diplomático alemán, Claus von Amsberg, tampoco estuvo exenta de polémica pues muchos no olvidaban aún, los años de la ocupación.

Juliana abdicó en su hija Beatriz –igual que había hecho su madre- en 1980. Retirada durante cerca de dos décadas de la vida pública, todavía vivió para conocer a Máxima, la prometida de su nieto Guillermo, que un día también se convertiría en Reina. Enferma de Alzheimer, falleció el 20 de marzo de 2004 a los 94 años.

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