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¿Sirve de algo hacerse una prueba para saber si estás protegido después de recibir la vacuna contra el coronavirus?

Si la gente quiere obtener una respuesta correcta hay que llevar a cabo un tipo concreto de evaluación en el momento adecuado

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Las vacunas generan anticuerpos

La comunidad científica advierte que este tipo de test es innecesario

© GettyImages

La campaña de vacunación contra el coronavirus sigue avanzando en España: este lunes, 21 de junio, el 30,4 por ciento de la población tenía ya la pauta completa y casi la mitad de la población cuenta con, al menos, una dosis. Puede que, como está ocurriendo en Estados Unidos, muchos se pregunten cuál es su nivel de anticuerpos: ¿sirve de algo hacerse una prueba para saber si estás protegido después de recibir las dosis contra el coronavirus?

Los laboratorios de EEUU, según informa el New York Times, están viviendo una inusual situación: miles de personas llegan pidiendo pruebas de anticuerpos para conocer su nivel. La comunidad científica advierte que este tipo de test es innecesario, pero si la gente quiere obtener una respuesta correcta hay que llevar a cabo un tipo concreto de evaluación en el momento adecuado.

Las vacunas generan anticuerpos
Muchas pruebas comerciales reconocen anticuerpos contra la proteína N, pero las vacunas producen otros ©GettyImages

Proteína espiga

Y es que si la prueba detecta los anticuerpos equivocados o se realiza muy pronto, el resultado puede hacernos pensar que seguimos siendo vulnerables cuando no es así. No obstante, los expertos son conscientes de que hay casos especiales de ciudadanos con sistemas inmunitarios débiles, medicaciones permanentes o algún tipo de enfermedad que menoscaban su salud. Para ellos son sus recomendaciones.

Cuando el COVID-19 irrumpió se concibieron muchas pruebas comerciales que reconocían anticuerpos contra la proteína N, pero estos no son los que producen las vacunas. Los sueros que se están administrando crean unas defensas provistas de la proteína espiga, que está en la superficie del virus. Por ello las pruebas tienen que tener puesto el foco en la identificación de estas últimas.

Las vacunas generan anticuerpos
Hay que realizar la prueba cuando los niveles de anticuerpos han aumentado lo suficiente como para poder detectarlos ©GettyImages

Forma y tiempo

Normalmente, los test rápidos que están disponibles en el mercado ofrecen un resultado afirmativo o negativo y, a veces, pueden pasar por alto unos niveles bajos de anticuerpos. La prueba Elisa, que se lleva a cabo en los laboratorios, sí devuelve una estimación semicuantitativa de los anticuerpos contra la proteína espiga que nos ha proporcionado el inoculante que hemos recibido.

Por otro lado, es fundamental realizar la prueba en el momento en el que los niveles de anticuerpos han aumentado lo suficiente como para poder detectarlos. En el caso de Pfizer/BioNTech o Moderna este periodo es de dos semanas después de la segunda inyección mientras que para aquellos que han recibido la de Janssen han que prolongarlo hasta las cuatro semanas.

Y, por último, hay que tener en cuenta que los anticuerpos son un solo aspecto de la inmunidad ya que el cuerpo humano cuenta con una compleja red de defensas capaz de hacer frente a los invasores.