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La humanidad podría haber contaminado Marte con material genético terrestre

Un investigador señala cuáles serían las consecuencias de esa posible ‘contaminación’, originada a través de las naves que exploran el Planeta Rojo desde los años 70

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Contaminación interplanetaria

Estudios recientes señalan que es posible que se hayan trasladado microorganismos terrestres en las naves que han aterrizado en Marte

© GettyImages

En estos momentos, el robot Perseverance y el helicóptero Ingenuity están deambulando por Marte, intentando averiguar más sobre el presente y el pasado del planeta más próximo a la Tierra. Aterrizaron en su superficie el pasado 18 de febrero y, para evitar el más mínimo vestigio de contaminación interplanetaria, los ingenieros de la NASA han empleado las más novedosas técnicas para que esas naves salieran sin un solo microorganismo terrestre. Pero… ¿y si no lo han conseguido? ¿Cuáles podrían ser las consecuencias?

Helicóptero de la NASA
El helicóptero Ingenuity de la NASA aterrizó en Marte, a bordo del rover Perseverance, el pasado 18 de febrero ©CordonPress

Esas naves se fabricaron capa a capa y, antes de irse ensamblando, se esterilizaba una a una. Aun así, según dos estudios recientes, algunos microorganismos podrían haber resistido a ese proceso de esterilización y también al largo viaje a Marte. Además, hay que recordar que ya en 1971 aterrizaron en la superficie marciana dos sondas rusas y, desde entonces, han sido varias las naves humanas que han inspeccionado el planeta, por lo que parece inevitable que la llamada contaminación interplanetaria ya se haya producido, puesto que en aquella época, las técnicas de limpieza no eran tan eficaces como las actuales.

¿Qué ocurriría si se hubiera producido esa contaminación interplanetaria?

Es fundamental preservar tal cual está cualquier rastro de vida que pueda haber en cualquier rincón del universo porque, de lo contrario, “organismos llegados de otros ecosistemas podrían causar estragos”, tal y como señala Christopher Mason (profesor de genómica, fisiología y biofísica de la Universidad Cornell de Nueva York) en un artículo que ha publicado en la web de la BBC.

En primer lugar, si Perseverance trajera de vuelta a la Tierra organismos que antaño partieron de aquí, como mínimo causarán confusión a los científicos, puesto que sus genomas podrían haber cambiado tanto que efectivamente podrían parecer de otro planeta. En este sentido, Mason pone como ejemplo los microbios que han evolucionado en la Estación Espacial Internacional (ISS). En segundo lugar, puede poner en riesgo a los astronautas que vayan a bordo de otra nave o que se encuentren en la propia ISS porque podrían afectar al funcionamiento del equipo de soporte vital y perjudicar directamente su salud.

Por otro lado, los “contaminantes de otro planeta pueden poner en peligro al nuestro y a nosotros mismos”, tal y como explica el profesor: “Esto ha sido base de muchas películas de ciencia ficción, donde un malvado invasor ‘alienígena’ amenaza con acabar con toda la vida en la Tierra” -comenta- “pero podría volverse en parte realidad con la misión que la NASA y la Agencia Espacial Europea planean hacer llegar a Marte en 2028 y que, si se cumple lo previsto, en 2032 traerá consigo de vuelta las primeras muestras del planeta rojo”.

Mars Base 1
En medio del desierto de Gobi, en China, se encuentra un prototipo de las bases humanas que en el futuro podrían establecerse Marte ©GettyImages

Pero no, la de Christopher Mason no es en absoluto una visión catastrofista porque es una evidencia que, “con el tiempo, los humanos pondremos un pie en Marte, llevando con nosotros el cóctel de microbios que vive en nuestra piel y dentro de nuestro organismo” y, asegura, “es probable que estos microbios también se adapten, muten y evolucionen”. Eso nos podría servir para aprender, ya que se podrían secuenciar los genomas que surjan allí “y luego utilizarse para terapias e investigación en ambos planetas”.

Estamos en la orilla de una nueva era de la biología interplanetaria, en la que aprenderemos sobre las adaptaciones de un organismo en un planeta y las aplicaremos a otro”. Además, si la especie humana sigue existiendo dentro de miles de años, “cuando los océanos de la Tierra comiencen a hervir y el planeta se vuelva demasiado caliente” y “comencemos a dirigirnos hacia otras estrellas”, entonces “la contaminación interplanetaria cuidadosa y responsable será la única forma de preservar la vida”.