1. home
  2. /Divulgación

Desirée: ¿cómo pudo la novia de Napoleón convertirse en Reina de Suecia?

La pasión llevó a una plebeya marsellesa a convertirse en una de las figuras más influyentes en las relaciones internacionales del complejo periodo bonapartista

3 Minutos de lectura
Reina de Suecia

La vida de Desirée es una historia de amor, celos, victorias militares y componendas políticas

© GettyImages

Fue la primera novia de Napoleón, pero el destino la convirtió en Reina de Suecia. Con ella y su esposo, el Mariscal francés Jean Baptiste Bernadotte, se inauguró la dinastía que ocupa la corona en el país nórdico. Muchas de las magníficas joyas que hoy lucen las princesas Victoria y Madalena provienen de la Emperatriz Josefina. ¿Cómo es esto posible?

Reina de Suecia
La boda entre Desirée y Jean Baptiste Bernadotte se celebró en 1798 y apenas un año después nacía el único hijo del matrimonio, Oscar ©Wikimedia Commons

La vida de Desirée es una historia de amor, celos, victorias militares y componendas políticas. Pero sobre todo de mucha pasión: la que llevó a una plebeya marsellesa a convertirse en una de las figuras más influyentes en las relaciones internacionales del complejo periodo bonapartista. Siempre nos imaginamos a la bellísima Jean Simmons cuando pensamos en ese primer amor de Napoleón, pero ¿quién fue realmente Desirée?

Desirée Clary nació en Marsella en 1777. Hija de un adinerado comerciante marsellés dedicado al negocio de las telas, creció en la Francia que iba a ver la caída de Luis XVI. Cuando apenas tenía catorce años, su hermano mayor fue detenido por las hordas jacobinas acusado de legitimista. Es en este momento cuando entra en escena José Buonaparte, un funcionario corso que se movía con soltura en los círculos revolucionarios y consigue su liberación.

A partir de aquí la historia de la familia Clary cambiar para siempre: José se enamoró de Julia (hermana de Desirée y futuros Reyes de España) y les presentó a su hermano Napoleón, un prometedor oficial de la República que acababa de vencer a los ingleses en Toulón. El joven general conoció a Desireé y le prometió la gloria. Se comprometieron y semanas después él marcho al frente, a la brillante campaña de Italia.

De ahí a París para triunfar en los salones de la capital donde Bonaparte –ya con su apellido afrancesado- caería en los brazos de Josefina, por entonces amante de Barrás. La pobre Desirée se quedó sin novio, aunque los nuevos compromisos políticos de su cuñado José, les llevaría a París. ¿Es o no un culebrón?

Reyes de Suecia
En 1823, Bernadotte y Desirée fueron proclamados Reyes de Suecia ©Wikimedia Commons

Era el año 1796 y el Directorio había dado paso a un Consulado en el que Bonaparte se erigía como amo y señor. En los campos de batalla, los invencibles ejércitos franceses aplastaban a rusos y prusianos, mientras que la expansión de Francia parecía imparable. Mural, Ney, Suchet y un valiente mariscal de origen gascón, moreno y fornido, llamado Jean Baptiste Bernadotte. Lo mejor de la Grand Armée. Él fue el elegido para desposar a la afligida Desirée que todavía lloraba su amor de juventud.

La boda se celebró en 1798 y apenas un año después nacía el único hijo del matrimonio, Oscar. Por familia y amistad pertenecían al círculo más íntimo del Primer Cónsul y se vieron rodeados de lujos y palacios. Bonaparte les concedió el título de Príncipes de Pontecorvo mientras ansiaba ese heredero que tendría que perpetuar su gloria.

Desirée portó el manto de Josefina cuando esta fue coronada Emperatriz en la fastuosa ceremonia en Notre Dame ante la mirada suspicaz del Papa Pío VII. Era la consagración del Emperador. Pero, ¿para qué había servido entonces la Revolución?, ¿en que había cambiado Francia?

FRANCE-SWEDEN-HISTORY-MUSEUM-BERNADOTTE
Tras ser proclamada Princesa de Suecia y Noruega, no se adaptó a su vida en Estocolmo y regresó a París ©GettyImages

Bernadotte empezó a distanciarse de Napoleón, en quien no veía más que ambición, guerras y despotismo. Tras la victoria en Wagram (Austria, 1809) la desconfianza entre ambos se mostró evidente. Pero en este clima en el que se repartían tronos y movían fronteras, un grupo de nobles suecos empezó a pensar en Bernadotte como una posibilidad de regeneración para su vetusta monarquía próxima a extinguirse tras el anciano Carlos XIII. ¿Querría Desirée dejar su apacible vida en Francia y cambiarla por los helados fríos de Estocolmo?

En 1810, Bernadotte y Desirée fueron proclamados Príncipes de Suecia y Noruega. Durante los dos primeros años, Desirée vivió en el Palacio de Stadsholmen pero no se adaptó. Regresó a París, con su hermana Julia, donde recibió las noticias de la derrota en Rusia y de la creación de una alianza antifrancesa en la que participaba su esposo: ahora era ciudadana sueca en territorio enemigo.

Reina de Suecia
Desirée, ya convertida en Desideria, reina de Suecia ©Wikimedia Commons

Tras la derrota de Waterloo (Bélgica, 1815) comenzaba el  destierro de Napoleón y el fin de una era. Desirée vivió temporadas largas en Francia utilizando el título de Condesa de Gotland hasta que, en 1823, fueron proclamados Reyes de Suecia. Lo hicieron como Carlos Juan XIV y Desideria, comenzando así una nueva dinastía en el país escandinavo.

Vivió hasta 1860 y quiso el destino que su hijo Oscar se casase con la nieta de Josefina (hija de Eugenio Beauharnais), aquella que un día había sido su rival. De ahí que las maravillosas coronas de camafeos que hoy pertenecen a la Familia Real sueca sean las que un día, Napoleón regaló a su adorada Emperatriz.

tags: