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María de Rumanía: una princesa balcánica en el trono de Yugoslavia

Por sus venas corría la sangre de todas las casas reinantes europeas

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Reina de Yugoslavia

En su enlace con Alejandro I, María de Rumanía llegó por el Danubio en el yate regio en una fastuosa ceremonia que sobrepasaba el esplendor de lo conocido hasta entonces

© Wikimedia Commons

Nació princesa de Rumania, aunque las circunstancias estratégicas de la época la llevaron a convertirse en Reina de serbios, croatas y eslovenos. Por sus venas corría la sangre de todas las casas reinantes europeas y entre sus parientes más próximos encontramos princesas y soberanos.

Nadie como ella lució la diadema Kokoshnik de diamantes y esmeraldas que el Rey Alejandro I le regaló por su enlace. Vivió un periodo de profundas tensiones internacionales marcadas por las rivalidades nacionalistas en los Balcanes. Viuda tras el asesinato de su esposo y en el exilio por las circunstancias que rodearon el inicio de la II Guerra Mundial, pasó los últimos años de su vida en Inglaterra viendo desde la distancia cómo se liquidaba la Monarquía de su hijo Pedro II.

María nació en 1900 en la localidad de Gotha, en Turingia. Era hija de Fernando de Rumanía y de la impetuosa Reina María, nieta de la Reina Victoria de Reino Unido. En familia la llamaban Mignon para diferenciarla de su madre. Creció en Bucarest, aunque pasaba los veranos en el Palacio de Peles (Sinaia) en plena montaña y en compañía de sus hermanos: Carol, marcado por los escándalos con su amante Magda Lupescu, Isabel, futura Reina de Grecia, y Elena, que se convertirá en archiduquesa de Austria.

Alejandro Karadjordjevic y María de Rumanía
Alejandro representaba la victoria y la unión nacional, y María la seguridad de la colaboración de otra nación balcánica©Wikimedia Commons

Su país se había engrandecido territorialmente tras la Gran Guerra y era la principal potencia económica de la zona. María era por ello una pieza importante en el tablero de las relaciones matrimoniales. En 1922 conoció a Alejandro Karadjordjevic, Rey de los Serbios, Croatas y Eslovenos, unión política que se había creado para tratar de cohesionar la complejísima zona balcánica que terminará llamándose Yugoslavia.

Él tenía 33 años. Ella 23. Se casaron en la Catedral de San Miguel de Belgrado el 8 de junio de 1922. La capital serbia se había engalanado para la ocasión: la novia llegó por el Danubioen el yate regio en una fastuosa ceremonia que sobrepasaba el esplendor de lo conocido hasta entonces.

El matrimonio sellaba los lazos entre dos países que buscaban fortalecer posiciones: Alejandro representaba la victoria y la unión nacional; María la seguridad de la colaboración de otra nación balcánica. El novio había conocido en su infancia las amarguras del destierro en Ginebra y, tras el regreso a su tierra, se había batido con fiereza en los campos de batalla de Macedonia.

María, convertida en Reina, se adaptó con facilidad a sus nuevas responsabilidades pese a las tensiones territoriales que existían en la zona: tuvieron que lidiar con la tradicional enemistad búlgara y la oposición terrorista de los ustachas croatas. La Monarquía evolucionó desde un sistema parlamentario a un régimen de corte dictatorial pero los problemas persistían. El matrimonio tuvo tres hijos -entre ellos el futuro Rey Pedro II- pero la violencia terrorista de corte anarco-nacionalista no cesaba.

Último rey de Yugoslavia
Pedro II, hijo de Alejandro I y María, sería el ultimo rey de la monarquía de Yugoslavia©Wikimedia Commons

En 1934, durante una visita a Marsella (Francia), Alejandro I era asesinado a manos de un revolucionario búlgaro vinculado al separatismo macedonio. María se quedaba viuda y en Yugoslavia se establecía una regencia en nombre de su hijo Pedro, de apenas diez años, con un poder muy limitado ante el imbatible avance de las fuerzas germanas.

En 1939 María de Yugoslavia se marchó a Inglaterra. Vivió en el campo, en el condado de Bedfordshide, aunque mantuvo siempre mucha cercanía con la Familia Real Británica. En 1944 asistió con orgullo a la boda de su hijo Pedro II -último Rey de Yugoslavia- con Alejandra de Grecia, que se celebró en Londres. María falleció en 1961. Sus restos descansan en cripta de la Iglesia de San Jorge en Oplenac, a unos 100 kilómetros al sur de Belgrado, donde están enterrados los miembros de la dinastía Serbia.

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