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Alejandra: la última Reina de Yugoslavia

Nació sin el reconocimiento regio y tuvo una vida marcada por los exilios y un matrimonio sin amor

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Última reina de Yugoslavia

La Reina de Yugoslavia jamás pisó la tierra en la que ocupaba el trono

© Wikimedia Commons

Fue Reina de Yugoslavia, pero jamás pisó la tierra en la que ocupaba el trono. Su vida está marcada por los exilios y las dificultades políticas de una Europa en guerra. También por un matrimonio sin amor que terminó en divorcio. Nació sin el reconocimiento regio, aunque por sus venas corriese la sangre más distinguida del continente.

Nieta de Sofía de Prusia e hija de Alejandro de Grecia, no pudo disfrutar de la existencia de oropel de quien había nacido en tan noble cuna: el mariscal Tito y los comunistas liquidaron su Reino que quedó convertido en República. Aficionada a la escritura publicó diferentes biografías sobre miembros de su familia. Es prima carnal de la Reina Sofía.

Alejandra nació en Atenas en 1921 aunque su llegada al mundo vino llena de polémica. Hija póstuma de Rey Alejandro de Grecia y de la plebeya Aspasia Manos, ¿podía tener derechos dinásticos? Su abuelo, Jorge II jamás había reconocido el matrimonio de sus padres por lo que, conforme a norma, sería una niña ilegítima.

Alejandra de Yugoslavia
Su residencia definitiva quedó fijada en Inglaterra donde se convirtió en una candidata casadera para los muchos príncipes que deambulaban por la corte en busca de esposa©Wikimedia Commons

Pese a ello y en una Grecia devastada por la guerra contra los turcos y en la que la monarquía se debilitaba, no dudaron en reconocerla como Alteza Real y Princesa de Grecia. Su madre, sin embargo, nunca obtuvo el tratamiento de Reina viuda. Pero la inestabilidad política terminó con la Familia Real en el exilio y en 1924, cuando apenas contaba con tres años, tuvo que establecerse en una Italia en la que comenzaba el régimen fascista de Benito Mussolini.

De ahí, con su madre, pasó a Francia y finalmente a Reino Unido para ingresar en un internado de señoritas. Fueron, según contaría después, años duros, con visitas esporádicas a Grecia –donde temporalmente la monarquía había sido restaurada- y nuevos exilios a Egipto y Ciudad del Cabo.

Su residencia definitiva quedó fijada en Inglaterra, donde se convirtió en una candidata casadera para los muchos príncipes que deambulaban por la corte en busca de esposa. Fue la nieta favorita de Sofía de Grecia, nacida princesa prusiana, a pesar de que tampoco había visto con buenos ojos la relación morganática de sus padres.

En unos días de desarrollo de las teorías totalitarias y cuando las tensiones territoriales amenazaban el viejo continente, el avance del nazismo terminaba por cambiar las fronteras políticas de Europa. En 1939 las tropas alemanas invadían Polonia y daba comienzo la II Guerra Mundial. Muchas monarquías iban a verse condicionadas por la influencia del Eje y buscaban nuevas alianzas.

Alejandra de Grecia y Pedro II de Yugoslavia
El matrimonio sin amor entre Alejandra de Grecia y Pedro II de Yugoslavia se celebró en Londres el 20 de marzo de 1944©Wikimedia Commons

En ese contexto, Alejandra podía plantearse como una solución para limar tensiones ideológicas en la complejísima situación balcánica. Parece que el mismísimo Churchill intervino para propiciar un acercamiento entre la joven Alejandra y el Rey Pedro II de Yugoslavia, quien se había refugiado en Londres como consecuencia de la ocupación del ejército de Hitler en 1941.

Su país, creado en 1918 como resultado de la unión de antiguos territorios austro-húngaros y otomanos, era un crisol étnico y religioso en el que se había impuesto la dinastía Kareorgevitch. Pedro II había ascendido al trono con apenas diez años tras el asesinato de su padre a manos de un revolucionario búlgaro vinculado al separatismo macedonio. Con una regencia efectiva ocupada por su tío Pablo, su poder era muy limitado y más ante las, hasta entonces, imbatibles fuerzas germanas que terminaron mandándolo al exilio.

El matrimonio entre Alejandra de Grecia y Pedro II de Yugoslavia se celebró en Londres el 20 de marzo de 1944. Pero nunca se quisieron. Y tampoco pisaron su Reino: tras el triunfo de las fuerzas aliadas y partisanas en la guerra, se abolió la monarquía en Yugoslavia y se proclamó la República Federal Popular, bajo el férreo mandato del mariscal Tito. Pese a ello, tuvieron un hijo que nació en una habitación del legendario Hotel Claridge de Londres.

Reyes de Yugoslavia
Los malos hábitos de Pedro y los brotes depresivos de Alejandra los hicieron muy infelices©Wikimedia Commons

Ya sin corona, Pedro se embarcó en una aventura empresarial en Estados Unidos que terminó en fracaso. Alejandra le acompañó brevemente, aunque pronto regresó a Inglaterra. Fijó su residencia en Sussex y contó con el apoyo y cercanía de la Familia Real, entre ellos de su primo Felipe, duque de Edimburgo y esposo de la Reina Isabel. El divorcio llegó en 1953 e hizo correr ríos de tinta en la prensa internacional. Los malos hábitos de Pedro y los brotes depresivos de Alejandra, los hicieron muy infelices.

Alejandra, Princesa de Grecia y Dinamarca y última Reina de Yugoslavia, falleció en 1993 de cáncer. Tenía 71 años. Desde entonces, sus descendientes siguen reclamando el trono de Serbia.

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