1. home
  2. /Divulgación

María de Teck: ¿quién fue la abuela de la Reina Isabel?

Aunque princesa de nacimiento, María de Teck era simplemente ‘alteza serenísima’ y no pertenecía a la primera línea de la realeza británica

3 Minutos de lectura
Reinas

Fue la elegida para convertirse en Reina de Inglaterra por matrimonio con el heredero de la corona, el futuro Jorge V

© GettyImages

La hemos visto en alguno de los episodios de     The Crown     . Altiva, espigada y tremendamente intransigente en el cumplimiento del protocolo regio. Aunque princesa de nacimiento, María de Teck era simplemente “alteza serenísima” y no pertenecía a la primera línea de la realeza británica. Sin embargo, fue la elegida para convertirse en Reina de Inglaterra por matrimonio con el heredero de la corona, el futuro Jorge V.

En los años de la Primera Guerra Mundial y conscientes de la necesidad de romper los vínculos alemanes de la familia, el matrimonio regio rebautizó su dinastía: en adelante  serían conocidos como los Windsor . Jamás comprendió la decisión de su primogénito, Eduardo VIII, de abdicar por el enamoramiento de una americana divorciada y apoyó a su hijo, el apocado Jorge VI, cuando la irresponsabilidad de su hermano lo convirtió en Rey de Inglaterra. A ella se debe, sin duda, la supervivencia de una dinastía llamada a hacer historia.

Cuando nació en el Palacio de Kensington (1867), pocos imaginaron que esa niña flacucha estaba llamada a hacer perdurar la Monarquía en el todopoderoso Imperio Británico. Cierto que era nieta de Jorge III de Reino Unido, pero su rama era de importancia ya muy menor en la línea dinástica de la Familia Real. Su padre, Francisco de Teck, hijo del duque Alejandro de Würtemberg y con apenas patrimonio, jamás pensó que la Reina Victoria se fijaría en esa joven cortesana para casarse con su nieto y primogénito de su hijo. Cansada de los escándalos en la Corte, la todopoderosa Emperatriz de la India, había optado por una solución prudente: María de Teck.

Reina de Inglaterra
María se vio nuevamente comprometida con quien hubiera sido su cuñado, el Príncipe Jorge, duque de York©GettyImages

En 1891 se acordó su compromiso con el Príncipe Alberto (hijo mayor del Príncipe de Gales y Alejandra de Dinamarca) pero una repentina neumonía acababa en cuestión de días con la vida del pretendiente. ¿Cuál fue la solución? Casar a María con el hermano: si la opción uno había fallado, se pasaba al segundo en la línea de sucesión. Las cosas en Buckingham se solucionaban así. De modo que María se vio nuevamente comprometida con quien hubiera sido su cuñado, el Príncipe Jorge, duque de York. Se casaron en 1893 en el Palacio de St. James y se convirtieron en un matrimonio discreto sin el halo de popularidad que rodeaba a Alejandra, su suegra, convertida en icono social por la elegancia y majestuosidad que se respiraba en la sociedad victoriana.

En 1910 fallecía Eduardo VII. Comenzaba el reinado de Jorge V y María de Teck, reina consorte de Reino Unido, de los dominios británicos y Emperatriz de la India. Los monarcas tuvieron que lidiar con el crecimiento del movimiento obrero y republicano, pero sobre todo con el inicio de una Primera Guerra Mundial que sería devastadora. Aunque primos del Kaiser Guillermo II, los nuevos monarcas tenían claro que había que romper los vínculos con Alemania si querían mantener el respaldo de su pueblo en los días de sufrimiento y necesidad. Conscientes de la sangre teutona que corría por sus venas, fueron hábiles a la hora de transformar la dinastía Sajonia-Coburgo a la que pertenecían, en Windsor: en adelante sus pasos se dirigieron a tratar de salvar la monarquía y ganar popularidad en un Imperio que comenzaba a resquebrajarse.

Reina
Lo más importante para María de Teck era la Corona, incluso por encima de sus cinco hijos ©Wikimedia commons

María de Teck fue una madre poco presente. Sabedora de sus obligaciones institucionales delegó el cuidado de sus cinco hijos en niñeras que no siempre ofrecieron cariño a los pequeños. Eduardo y Alberto veían poco a sus padres, aunque sí tuvieron el calor de la abuela Alejandra. En la lista de prioridades de la Reina María, lo más importante era la corona. Viuda desde 1936, jamás entendió cómo su hijo y heredero, Eduardo VIII, era capaz de abdicar por el amor de una mujer que jamás sería reina: Wallis Simpson. Dicen que era su hijo favorito, atractivo, extravagante y tremendamente popular, pero su madre jamás le perdonó que abandonase sus deberes reales.

En esas circunstancias de crisis constitucional, María tuvo que arropar, todo lo que fue capaz, a su segundogénito, el tartamudo Jorge VI de El discurso del Rey. Berty jamás había pensado en que llegaría a ser proclamado Rey de Inglaterra. Y mucho menos su esposa, la escocesa Isabel Bowes-Lyon. La historia a veces nos ofrece estas sorpresas. Así que un día su nieta Isabel, se convertiría también en Reina de Inglaterra. Era el año 1952 y durante unos meses hubo tres reinas en Inglaterra: la abuela, María de Teck; Isabel la “reina madre” y la joven Isabel. La Reina María falleció en marzo de 1953, apenas diez semanas antes de la fastuosa ceremonia de coronación de Isabel II.