1. home
  2. /Divulgación

Hablar durante 30 segundos en un espacio cerrado y mal ventilado puede ser tan contagioso como toser

La Universidad de Cambridge ha llevado a cabo una serie de experimentos en los que evalúa este gesto en determinadas condiciones

2 Minutos de lectura
Podría aumentar la propagación del coronavirus

El estudio sobre los efectos de hablar y toser está firmado por la Universidad de Cambridge y el Imperial College de Londres

© GettyImages

Hasta ahora sabíamos que toser era algo que debíamos evitar porque, en caso de ser portadores del coronavirus, aumentaría la propagación de los aerosoles que pueden mantenerse en suspensión durante horas. Un gesto al que hay que añadir otro más: hablar en un espacio poco ventilado puede ser, incluso, peor.

Un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge y del Imperial College de Londres han llevado a cabo un estudio cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Proceedings of the Royal Society. En el artículo concluyen que dentro de un escenario mal ventilado en el que no se usa mascarilla, el virus puede expandirse más de dos metros cuando hablamos y cuando tosemos con la misma (o más) facilidad. Por ello han puesto especial énfasis en que las medidas de distanciamiento social no serían suficientes por sí solas para prevenir los contagios en este contexto.

Podría aumentar la propagación del coronavirus
En un escenario mal ventilado en el que no se usa mascarilla, hablar puede expandir el virus más que toser ©GettyImages

La razón de este riesgo

¿Cómo han llegado hasta ahí? Han diseñado y desarrollado una serie de modelos matemáticos para calcular cómo se propaga el COVID-19en lugares cerrados. Además, han tenido en cuenta factores influyentes como el número de personas presente, el uso no de la mascarilla, la ventilación y la extensión del sitio.

Con este punto de partida han desvelado que cuando dos personas sin protección alguna están en un espacio mal ventilado, hablar durante un periodo largo de tiempo tendría más opciones de propagar el virus que toser. Incluso han puntualizado el riesgo: una conversación ininterrumpida de 30 segundos equivale a un tosido.

La explicación en la que se apoya su teoría es la siguiente: cuando hablamos se emiten partículas más pequeñas que cuando tosemos y, por lo tanto, más ligeras. Estas características hacen que se queden en suspensión durante más tiempo expandiéndose por el espacio en el que estamos. Sin embargo, cuando tosemos los aerosoles son más grandes y pesan más así que caen sobre el suelo u otras superficies más rápido.

Podría aumentar la propagación del coronavirus
El informe también hace hincapié en el papel fundamental que tiene una correcta ventilación ©GettyImages

El papel de la ventilación

Este análisis también ha llevado a los científicos británicos a probar que una correcta ventilación es capaz de reducir el riesgo de contagio. Y es que cuanto más conocen al coronavirus, mejores armas se pueden diseñar para frenar su propagación. No en vano, los mismos investigadores han dado forma a una aplicación que ayuda a llevar a cabo una ventilación adecuada en espacios como oficinas, centros educativos o establecimientos comerciales.

La Universidad de Cambridge ha sido una de las primeras en probarlo y sus trabajadores esperan que esta herramienta ayude a los ciudadanos a interiorizar determinadas acciones y gestos para hacer de la rutina algo más seguro y, sobre todo, para reducir el riesgo para ellos mismos y para los demás.