1. home
  2. /Divulgación

La conmovedora fotografía de dos pingüinos consolándose que bien podría resumir este 2020

Fue realizada por el fotógrafo alemán Tobias Baumgaertner en Melbourne y al parecer ambos habían perdido a sus parejas recientemente

1 Minuto de lectura
animales

La imagen, que no ha pasado desapercibida en un año tan duro para todos, habla por si sola

© Tobias Baumgaertner/tobiasvisuals

Si por algo se va a recordar este 2020 además de por la terrible pandemia del coronavirus, es por el interminable álbum de fotos que nos ha dejado. Calles desiertas, gente en los balcones, sanitarios trabajando día y noche y, como no, aquellas que una vez más nos ha regalado el mundo animal y, en concreto, una de ellas, la de dos pingüinos viudos consolándose, que bien podría convertirse en la imagen que resume este año que estamos a punto de cerrar.

La imagen, que ha sido elegida como ganadora en los premios Ocean Photograph Awards de la revista Oceanographic, fue realizada por el fotógrafo alemán Tobias Baumgaertner tras pasar tres días en el puerto de St Kilda en Melbourne, observando y fotografiando a la colonia de alrededor de 1.400 pingüinos del hada, la especie más pequeña, que reside allí. Cuando ya estaba a punto de recoger la cámara y poner fin a esta aventura, Tobias captó la imagen: dos pingüinos supuestamente consolándose mirando al horizonte de Melbourne.

La conmovedora fotografía cobra aún más sentido cuando se conoce la historia que esconde, pues tal y como ha dado a conocer Tobias, uno de los voluntarios que trabaja allí le comentó que ambos se habían quedado viudos recientemente. “Me comentó que la blanca era una anciana que había perdido a su pareja y al parecer también lo había hecho el macho más joven de la izquierda” ha relatado el fotógrafo. “Desde entonces se encuentran frecuentemente, consolándose y parándose juntos durante horas mientras observan las luces danzantes de la ciudad”.

Realizar la fotografía no fue nada fácil pues, tal y como ha relatado el alemán, “no podía usar ninguna luz y los pingüinos diminutos se movían constantemente, frotándose sus aletas con las espaldas y limpiándose el uno al otro”. Pero el resultado mereció la pena y su cámara acabó captando la que es una de las imágenes más tiernas y “humanas” de la naturaleza.