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Victoria, Princesa Real y Reina de Prusia

Se casó con el Kaiser Federico III y en su boda sonó por primera vez la marcha nupcial de Mendelssohn

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16 de Diciembre 2020 / 18:14 CET

Nacida en 1840, Victoria fue la primera hija de la reina Victoria del Reino Unido y su marido, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha

© GettyImages

Era la hija mayor de la Reina Victoria de Inglaterra y del llorado Alberto de Sajonia-Coburgo. Pero el destino hizo que se convirtiese en Reina de Prusia y Emperatriz consorte de Alemania. En su boda en Londres, sonaría por vez primera la marcha nupcial de Mendelssohn. Aunque su mandato fue breve: apenas ochenta y ocho días en el trono. El fallecimiento prematuro de su esposo, el Kaiser Federico III, la convirtió en una figura alejada de la corte y tremendamente distanciada de su primogénito y sucesor, Guillermo II. Liberalismo y autoritarismo se enfrentaban en la familia. Tampoco con su nuera, Augusta Victoria, las relaciones fueron buenas. Sin embargó llegó a ver a su hija menor, Sofía, convertida en reina de Grecia.

Victoria, Princess Royal, eldest daughter of Queen Victoria, (1900).Artist: Reichard & Lindner
Vicky o Pussy, como la llamaban cariñosamente sus padres, tuvo ocho hijos junto a su marido Feredico III©GettyImages

Victoria nació en 1840 en el Palacio de Buckinghan. Era la primogénita de la Reina Victoria y recibió todas la atenciones y cuidados propia de la princesa heredera, hasta el nacimiento de su hermano, futuro Eduardo VII. Ostentaría siempre el tratamiento de “Princesa Real”. Su padre, culto y liberal, orientó la educación de sus hijos tratando de ofrecerles la formación política de la que la Reina Victoria había carecido, sin descuidar el férreo protocolo británico. Todo apunta a que la infancia de Vicky –como se la conocía en familia- fue feliz y transcurrió entre los castillos de Osborne, en la isla de Wight, y Balmoral en Escocia. Eran días en los que las revoluciones liberales trataban de abrirse camino en Europa y fue precisamente, con motivo del exilio de los monarcas Guillermo y Augusta de Prusia en Inglaterra, a raíz de la revolución de octubre de 1848, cuando Victoria conocería al que habría de convertirse en su esposo, el príncipe Federico.

Eran todavía muy jóvenes, pero parece que la niña, pese a su menguada estatura, causó buena impresión en el heredero prusiano. Victoria era distinguida, tal y como nos ha llegado en los fabulosos retratos de Winterhalter. Ese encuentro sirvió para que, en la mente del Príncipe Alberto, se planteara la posibilidad de influir en el destino constitucional de Prusia a través de un matrimonio: eran las políticas casaderas de la época.

Reinas
Se quedó viuda el 15 de junio de 1888, momento en el que su hijo y sucesor el káiser Guillermo II ordenó la ocupación de la residencia imperial por soldados©Wikipedia


Al Reino Unido le interesaba fomentar el aperturismo político en centroeuropa en un tiempo en el que el férreo nacionalismo alemán comenzaba a abrirse camino. Pero con el inicio de la Guerra de Crimea cambiaba el marco de las relaciones internacionales y el neutralismo prusiano no era bien visto por el londinense diario Times. La opinión pública no parecía estar muy conforme con esta boda que, sin embargo y gracias a la perseverancia de Alberto –y con el consiguiente disgusto de los Hohenzollern- se celebró en el Palacio de St. James el 25 de enero de 1856. Organizada con esmero por su refinado padre, sonaría por primera vez la marcha nupcial de Mendelssohn, generalizada desde entonces en este tipo de celebraciones. Victoria tenía apenas 17 años.

Los nuevos esposos se establecieron en Berlín, en el palacio de Kronprinzen aunque los veranos los pasaban en Postadm. El matrimonio se entendía y compartía el pensamiento liberal en el que Victoria había sido educada. Pero, el golpe para la familia llegó en 1861, cuando fallecía, prematuramente, el príncipe Alberto de unas fiebres tifoideas. Victoria viajó a Inglaterra para despedir a su padre, al que estaba tan unida. Meses después, la figura de Bismark, líder de los conservadores prusianos, irrumpía en el escalafón gubernamental al ser nombrado canciller. Los enfrentamientos en la corte de Berlín no habían hecho más que comenzar. Federico luchó en la Guerra de los Ducados y participó en las decisiones que determinaron el proceso unificador en 1870: acababa de crearse el Imperio Alemán y Guillermo I era coronado Emperador en Versalles. Sin embargo, las tensiones entre Bismark, el heredero y su esposa, eran cada día más palpables.

Federico III
Federico III falleció debido a un cáncer de garganta©Wikipedia


En 1887 otra mala noticia volvía a ensombrecer la felicidad de la pareja. A Federico le diagnosticaban cáncer de garganta. Pese a las curas de salud en San Remo, pronto perdería la voz. Apenas unos meses después moría el Emperador. Federico y Victoria accedían al trono. Pero su salud estaba ya muy deteriorada. Era el año 1888 y su mandato apenas duraría tres meses. Federico III fallecía y Victoria se quedaba viuda. Era el inicio de su ostracismo familiar.

Muy distanciada del autoritarismo de su hijo el ya Kaiser Guillermo II, fue apartada de la vida de la corte y distanciada de los focos de poder. Mantuvo en todo momento la correspondencia privada con su madre a quien no había dejado de escribir desde su matrimonio. Todas esas cartas, debidamente archivadas y catalogadas, todavía se conservan y son fuente principal de documentación para conocer no sólo los aspectos más personales de la vida en la corte alemana, sino también, las complejas tensiones familiares que se vivían en el Imperio. Victoria, lloró el fallecimiento de su madre en 1901 pero ya no pudo viajar a Londres a despedirla. Ella morirá pocas semanas después de un cáncer de pecho. Está enterrada junto a su esposo en la cripta real de Friedenskirche, en Potsdam.

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