Mujeres en la historia: Sofonisba Anguissola, la mujer que retrató magistralmente a Felipe II

Llegó a España junto a la tercera esposa del monarca, Isabel de Valois, y aquí dejó maravillosas obras salidas de sus pinceles

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20 de Noviembre 2020 / 10:26 CET

Portrait of a young lady

Sofonisba Anguissola dominó con maestría el arte de los pinceles en la segunda mitad del siglo XVI

© GettyImages

Del monarca español más poderoso, admirado, temido y también vilipendiado por sus múltiples enemigos, se conservan un buen número de retratos, cuadros que le hicieron en vida los más grandes pintores de su tiempo (Tiziano, Antonio Moro, Alonso Sánchez Coello, Pantoja de la Cruz,...). Algunos son retratos de cuando era aún príncipe, perocasi todos le muestran ya como rey Felipe II en distintas etapas de su prolongado reinado, unas veces vestido con armadura y, la mayoría, sin ella, pues tal fue la realidad de este monarca, mucho más administrador y gestor que militar o general al frente de sus tropas como lo había sido su padre, el emperador Carlos.

Portrait of Philip II (1527-1598), King of Spain and Portugal, 1565. Artist: Anguissola, Sofonisba (ca. 1532-1625)
Retrato de Felipe II obra de Sofonisba Anguissola que puede ser contemplado en el Museo del Prado©GettyImages

Por fortuna, la mayoría de estos bellos lienzos los tenemos muy cerca, en el Museo del Prado de Madrid, para un servidor la mejor pinacoteca del mundo si nos referimos a la Edad Moderna. Sus galerías y miles de cuadros -sólo se muestran una pequeña parte de sus impresionantes fondos- le hacen a uno estremecer y comenzar, cada vez que lo visita, un viaje por la historia desde que pone un pie en este sagrado templo pictórico.

Sofonisba Anguissola (Cremona, 1530- Génova, 1626) por supuesto está en el Prado, pues fue una mujer que dominó con maestría el arte de los pinceles en la segunda mitad del siglo XVI. Destacó como retratista en Italia y su creciente fama hicieron que recalara en la corte española, donde ejerció como dama de compañía de la tercera esposa de Felipe II, la francesa Isabel de Valois. Sin cargo específico más allá del mencionado, dio clases de dibujo a la reina y realizó también magníficos retratos de los monarcas y de sus dos hijas.

De hecho, “Isabel de Valois sosteniendo un retrato de Felipe II” y “Felipe II”, fueron pintados en fechas muy cercanas (1565) y, aunque atribuidos durante mucho tiempo a Alonso Sánchez Coello, recientes investigaciones han reconocido su autoría a la genial pintora italiana. Ambos son soberbios, pero permítanme que me centre en el del rey, ya que pocos años después de realizarlo fue ligeramente modificado por la propia autora, tal y cómo ha quedado acreditado por los especialistas.

El retrato de Felipe II de Sofonisbatransmite belleza, serenidad y majestuosidad, todo ello sin apenas ornamentación. Una fina estampa de la personalidad del monarca, quien se muestra joven, tranquilo y elegante con su jubón negro, lechuguilla al cuello y esa gorra o sombrero de copa alta con toquilla, en su faceta que más le encajaba, la de administrador, gestor, primer funcionario y servidor de sus inmensos dominios desde su despacho, en el que pasaba largas jornadas de trabajo.

Anna of Austria, Queen consort of Philip II of Spain and Portugal, 1573. Artist: Sofonisba Anguissola
Retrato de Ana de Austria, cuarta y última esposa de Felipe II a quien Sofonisba también se encargó de inmortalizar ©GettyImages

Dos únicos detalles adornan su figura, el inexcusable símbolo real del toisón de oro, y el rosario en su mano izquierda, lo que nos ofrece una gran pista sobre los cambios que introdujo Sofonisba en el lienzo. Pintado en la fecha ya referida junto al de la reina Isabel de Valois, su señora había fallecido en octubre de 1568 y Felipe II se había desposado de nuevo con su cuarta y última esposa, Ana de Austria, en 1570.

A esta reina, sobrina del propio rey, la pintó en otro lienzo sublime y, para formar pareja con el de su esposo, procedió a introducir algunos ligeros cambios en el cuadro de Felipe II. Así, si llevaba su mano derecha originalmente hacia el toisón de oro, ahora la apoyaba majestuosa sobre el frailero -al igual que su nueva esposa hacía- y, como tal modificación la hace en 1573, la otra mano del rey sostiene ahora un rosario, pues en ese mismo año el Papa Gregorio XIII instauró la festividad de Nuestra Señora del Rosario en recuerdo de la gloriosa victoria en Lepanto ocurrida el siete de octubre de 1571.

Sofonisba, pues, aprovecha sus retoques sobre el lienzo del monarca católico para incluir ese objeto religioso que muestra ahora el rey en su mano izquierda y que vincula, eternamente, su figura a tan magna y recordada victoria.

Carlos del Amor, periodista de TVE y autor del recomendable y sugerente “Emocionarte. La doble vida de los cuadros”, nos habla de Sofonisba cuando ya anciana y prácticamente ciega es retratada por un joven Anton Van Dyck en 1624. Del Amor imagina esos momentos y cómo la ajada pintora recuerda pasajes de su vida...

“Tengo 96 años y sé que moriré el año que viene, pero me encuentro bien. Pintaría si la mirada me acompañase, pero ahora hasta tengo que pegarme el lienzo a la nariz para poder distinguir los colores. Me queda el consuelo de haber pintado mucho y de haber tenido suerte. Nací en una familia que cultivó mi pasión por las artes. En realidad, el objetivo de mi padre fue que ahondáramos en nuestros talentos, porque ese talento probablemente sería el alimento de un mañana incierto siempre para cualquier mujer...”

Daniel Arveras es periodista y escritor. Su último libro es “Conquistadores olvidados. Personajes y hechos de la epopeya de las Indias”.