La ‘niebla mental’, otra de las secuelas a las que se enfrentan los recuperados del Covid-19

Pérdida de memoria o falta de concentración son algunos de los síntomas que padecen los pacientes que han pasado el virus

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14 de Noviembre 2020 / 16:37 CET

Pérdida de memoria, dificultad para concentrarse o para leer, son algunos de los síntomas que varían en función del paciente

Pérdida de memoria, dificultad para concentrarse o para leer, son algunos de los síntomas que varían en función del paciente

© Getty Images

A medida que transcurren los meses, se va conociendo más información de cómo actúa el coronavirus, así como los efectos secundarios que están causando en los pacientes que ya se han recuperado del virus. La OMS alertó hace unas semanas de las graves secuelas a largo plazo que se están registrando por todo el mundo. Estos síntomas van desde la fatiga, a la tos o dificultad para respirar, hasta inflamación y lesión de los principales órganos, incluidos los pulmones y el corazón, e incluso efectos neurológicos y psicológicos. Uno de los últimos términos es la conocida como ‘niebla mental’, una afectación neurológica que se da en pacientes tanto graves como leves. Varios pacientes que la han sufrido o que todavía tienen que vivir con ella cuentan que se les olvidan cosas, palabras, tienen dificultad para leer textos largos o para concentrarse.

“Tienes el recuerdo, tratas de alcanzarlo y de pronto no llegas ”, cuenta a TVE Elisabeth Semper, de 35 años y presidenta de la Asociación Covid Persistente. Según ella, pasó la enfermedad confinada en casa y relata su dificultad para acordarse de las cosas o cuando está “explicando algo y de pronto” no sabe lo que está diciendo. De hecho, esta secuela la tiene apartada desde entonces de su profesión: profesora.

Los mismo síntomas que tiene Elisabeth se repiten en otros casos. Eugenia Díez trabaja en el Hospital 12 de octubre y también padece de la “niebla mental”. Se dio cuenta de que lo tenía cuando intentaba leer y no podía, luego le siguieron despistes así como una dificultad para buscar las palabras adecuadas.

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Hay pocos estudios que se centren en esta secuela©GettyImages

A la hora de preguntar a los expertos, estos hacen hincapié en la poca información y estudios relacionados con esta secuela. Por el momento no le encuentran explicación ni se sabe cuánto puede durar.

El presidente de la Sociedad Española de Neurología cree también que es necesario hacer un estudio: “Lo vemos en personas que probablemente han pasado tiempo en la UCI y que han estado intubados, posiblemente como consecuencia de que ese celebro que ha sufrido hipoxia por haber estado sometido a esa situación, pero se ve también en algunos pacientes con formas más leves de Covid”, José Miguel Láinez.

Por su parte, asegura que en las pruebas que se han realizado a pacientes con síntomas, han visto que no hay cambios en la estructura del cerebro, así que esta secuela “debería de ser reversible”.

¿UN INDICIO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO?

Pese a los pocos estudios, una última investigación apunta a que la persistencia de la “niebla mental” y otros síntomas neurológicos después de la recuperación de Covid-19 puede deberse al trastorno de estrés postraumático (TEPT), un efecto observado en anteriores brotes de coronavirus humanos como el SARS y el MERS. Un artículo escrito por el profesor clínico y neuropsicólogo Andrew Levine, de la Facultad de Medicina David Geffen de la UCLA (Estados Unidos), y la estudiante de posgrado Erin Kaseda, de la Universidad de Medicina y Ciencias Rosalind Franklin en Chicago (Estados Unidos), explora los datos históricos de los supervivientes de coronavirus anteriores, que causaron el SARS y el MERS. El trabajo ha sido publicado en la revista ‘The Clinical Neuropsychologist’.

Si los síntomas se deben, aunque sea parcialmente, a una condición psiquiátrica como el TEPT, el tratamiento ayudará a manejar esos síntomas, y proporcionará una visión más clara de cualquier problema cerebral subyacente. “Una vez que reciben tratamiento, y con suerte tienen alguna remisión de sus síntomas psiquiátricos, si las quejas cognitivas y los déficits en las pruebas neuropsicológicas siguen ahí, entonces eso es más evidencia de que algo más está pasando. Va a ser importante para los clínicos de todo el mundo mantenerse al día con la literatura que está saliendo, para asegurarse de que tienen la información más actualizada ya que estos sobrevivientes están empezando a presentarse a las pruebas neuropsicológicas”, detalla Kaseda.