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Mujeres en la historia: Doña Ysabel de Guebara, exploradora y pobladora del Río de la Plata

Escribió para destacar la presencia y el arrojo de las mujeres españolas que se aventuraron en aquellas latitudes

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30 de Octubre 2020 / 14:14 CET

mujeres en la historia

Ysabel de Guevara representa la presencia, valor y entereza de aquellas mujeres que decidieron surcar el océano para iniciar una nueva existencia en las Indias

© Archivo Histórico Nacional (AHN/PARES)

Sobre doña Ysabel de Guebara se conoce muy poco a ciencia cierta más allá de lo que narró en una carta fechada el 2 de julio de 1556 en la ciudad de Asunción, firmada por ella, conservada en el Archivo Histórico Nacional (AHN) y accesible para todos al estar digitalizada en PARES.

Está dirigida “A la muy alta y muy devota señora, la princesa doña Joana, governadora de los Reynos de España” y no es casualidad, ya que era Juana de Austria quien regía los asuntos de España e Indias desde 1554 por los viajes y estancias europeas de su hermano Felipe II. Fue regente hasta 1559.

Más que su incompleta biografía, es sumamente interesante el texto que nos dejó pues en él refleja las vicisitudes por las que pasaron las mujeres que se aventuraron a surcar el océano para explorar y poblar los nuevos territorios que se iban descubriendo en las Indias, en este caso en el Río de la Plata. Como ya he dicho y escrito en numerosas ocasiones, hubo españolas en la empresa americana prácticamente desde el principio, hecho que siempre ha sido olvidado y apenas destacado como se merece, aunque por fortuna esto va cambiando en tiempos recientes. Un servidor, humildemente, también está en esa tarea.

Ysabel de Guebara -siempre respeto la grafía del documento original- escribe a Juana de Austria para decirle que ella ha sido una de las pioneras asentadas en el Río de la Plata y que ha padecido innumerables fatigas durante años. Relata sus sacrificios y méritos, pide alguna merced hasta entonces no concedida y se erige también en portavoz de otras valientes mujeres al destacar su papel fundamental en aquellas tierras.

mujeres en la historia
Imagen de la firma con la que Ysabel Guevara acababa sus cartas ©Archivo Histórico Nacional (AHN/PARES)

Su carta comienza recordando que vino en la expedición de Pedro de Mendoza (1535) y las calamitosas circunstancias vividas en la primera fundación de Buenos Aires, donde el hambre y los ataques de indios belicosos causaron estragos desde el principio...

“Vinieron los hombres en tanta flaqueza que todos los trabajos cargaban de las pobres mujeres, ansí en lavarles las ropas como en curarles, hacerles de comer lo poco que tenían, a limpiarlos, hacer centinela, rondar los fuegos, armar las ballestas cuando algunas veces los indios les venían a dar guerra, hasta acometer a poner fuego en los versos [cañones] y a levantar los soldados, los que estaban para ello, dar arma por el campo a voces, sargenteando y poniendo en orden los soldados. Porque en este tiempo, como las mujeres nos sustentamos con poca comida no habíamos caído en tanta flaqueza como los hombres...”

Con parecidas palabras narra las expediciones de exploración enviadas río arriba para dar con víveres y mejores lugares donde asentarse, hasta la definitiva que remontó el Paraná y llevó a los supervivientes del abandonado Buenos Aires hasta la ciudad de Asunción, entre los que por supuesto ella se encontraba. Las mujeres son, nuevamente, las que perseveran, quienes alientan, cuidan, complementan y suplen a los hombres en todo tipo de tareas para seguir adelante...

“Después determinaron subir el Paraná arriba en demanda de bastimento, en el cual viaje pasaron tanto trabajo las desdichadas mujeres que milagrosamente quiso Dios que viviesen por ver que en ellas estaba la vida de ellos. Porque todos los servicios del navío los tomaban ellas... sirviendo de marear la vela y gobernar el navío y sondar de proa y tomar el remo al soldado que no podía bogar y esgotar el navío y poniendo por delante a los soldados que no se desanimasen... Ansí llegaron a esta ciudad de la Asunción, que aunque ágora está muy fértil de bastimentos entonces estaba de ellos muy necesitada, que fue necesario que las mujeres volviesen de nuevo a sus trabajos haciendo rozas con sus propias manos, rozando y carpiendo y sembrando y recogiendo el bastimento sin ayuda de nadie, hasta tanto que los soldados guarecieron de sus flaquezas...”

Quizás en parte exagerado su relato -tal y como ocurre en otros de exploradores y conquistadores para destacar aún más sus padecimientos y hazañas- el testimonio de Ysabel de Guebara remarca por encima de todo una contundente realidad: la presencia, valor y entereza de aquellas mujeres que decidieron surcar el océano para iniciar una nueva existencia en las Indias, exponiendo su vida a todo tipo de peligros y compartiendo con los hombres fatigas y trabajos.

Unas pocas son recordadas hoy en día pero otras muchas, la inmensa mayoría, siguen siendo anónimas pese a que fueron un componente fundamental en el asentamiento y presencia española en América.

Doña Ysabel de Guebara merece ese recuerdo en representación de ellas...