Cuidado con las gomas de tu mascarilla: por esta razón debes cortarlas antes de tirarla

Los biólogos advierten del peligro que supone para buena parte de la fauna

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30 de Septiembre 2020 / 09:41 CEST

Face mask on the street

Las mascarillas higiénicas o quirúrgicas tardan más de 400 años en degradarse, razón por la que son perjudiciales para el medio ambiente

© GettyImages

El coronavirus ha hecho que el uso de la mascarilla sea obligatorio ya que es uno de los sistemas de protección más eficaces para prevenir y minimizar los contagios. Su presencia en nuestro día a día se ha convertido en algo normal, algo que ha generado consecuencias negativas: están contribuyendo a destruir el medio ambiente. Razón por las que hay que tomar medidas a la hora de deshacernos de ellas.

Este escudo frente al Covid-19 tiene sus contras: tardan en degradarse hasta 400 años y se han convertido en una trampa mortal para algunos animales. Concretamente hablamos de las mascarillas higiénicas o quirúrgicas, aquellas que debemos desechar después de un uso máximo de cuatro horas. Para realizar esta operación correctamente, la Organización de Consumidores y Usuarios nos indica que la forma correcta consiste en tirarlas al contenedor de restos, es decir, el de la basura habitual.

En ningún caso, según las recomendaciones de la OCU, debemos arrojarlas por el inodoro. Además de que existe la posibilidad de generar atascos en las tuberías, también pueden causar problemas ambientales ya que se trata de una acción irresponsable frente al medio ambiente. Y el mejor ejemplo de las consecuencias que tiene esto lo ha publicado The Independent.

A used mask thrown on the ground in the street in Paris
Algunos animales pueden enredarse en las gomas e, incluso, ingerirlas si están entre los restos de comida©GettyImages

Infecciones

El periódico británico ha mostrado unas imágenes en las que dos veterinarios cortan las gomas de este elemento de protección con las que algunas aves habían quedado atrapadas. José Luis Pons, biólogo marino, ha explicado a NIUS que esa parte de las mascarillas pueden ‘causar una infección y, además, corren el riesgo de perder la extremidad por estrangulamiento’. Un riesgo al que hay que sumar el peligro de que se enreden con los restos de comida causando una obstrucción intestinal a los animales que las digieran.

Igual que cortar las anillas de plástico de las latas se ha convertido en una práctica habitual para evitar que la fauna quede atrapada en ellas, ahora es aconsejable cortar las gomas de las mascarillas que ya no vamos a usar para proteger, así, a los animales.