Se desvela la causa de la muerte de más de 300 elefantes en Botswana

Se debe a una bacteria detectada en el agua que tiene la capacidad de envenenar a los paquidermos

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22 de Septiembre 2020 / 12:42 CEST

Elefantes en Botswana

Los responsables del departamento de Vida Salvaje y Parques Nacionales de este país africano han indicado que la muerte de estos paquidermos se debe a las cianobacterias

© GettyImages

Fue el pasado mes de mayo cuando comenzaron a aparecer cientos de cadáveres de elefantes en el norte de Botswana. La mayoría de ellos cerca de pozos de agua, y otra gran parte alrededor de algunas de las aldeas habitadas de la zona o en plena sabana. Ninguno de ellos, 330 en total, presentaba signos de violencia y en aquel momento tampoco se pudo atribuir la muerte a ningún veneno conocido o enfermedad. Sin embargo ahora, y tras varios meses de investigación el misterio ha sido resuelto. Los responsables del departamento de Vida Salvaje y Parques Nacionales de este país africano han indicado que la muerte de estos paquidermos se debe a las cianobacterias, un tipo de bacterias que tienen la capacidad de hacer la fotosíntesis y que produce toxinas que envenenan la fauna terrestre y marina.

Elefantes en Botswana
Botswana tiene un censo estimado de 130.000 elefantes, la población más grande del mundo ©GettyImages

Este tipo de bacterias, que afloran en el agua y en este caso el Delta del Okavango, habrían producido un colapso del sistema nervioso en los elefantes provocando que los animales se mostraran desorientados y débiles antes de fallecer. Sin embargo, y a pesar de este descubrimiento, aún se continúa investigando este hecho más en profundidad ya que las cianobacterias tan solo han afectado a los paquidermos y no al resto de la fauna que también ingirió el agua.

Según el veterinario del Departamento de Vida Silvestre y Parques Nacionales, Mamadi Reuben, este hecho podría deberse a que los paquidermos “utilizan sus trompas para acceder al agua bajo la superficie, donde reside la bacteria”. “También hemos descubierto que cuando estas acumulaciones de agua empezaron a secarse en junio, la mortalidad cesó. Sabemos que la estación lluviosa está a la vuelta de la esquina y estamos trabajando para asegurar que no se registran más muertes de elefantes en esta área” ha señalado el experto.

Botswana, que se ha convertido en un destino turístico muy popular gracias a su vida salvaje, cuenta con un censo estimado de 130.000 elefantes, la población más grande del mundo de estos paquidermos.