¿Vida extraterrestre en Venus? Estas son las claves del asombroso descubrimiento

Un grupo de científicos ha detectado la existencia de fosfina, un gas que en la Tierra es producido por bacterias o por la descomposición de materia orgánica

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15 de Septiembre 2020 / 11:48 CEST

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¿Vida extraterrestre en Venus? Estas son las claves del asombroso descubrimiento © CordonPress

Los rastros de gas fosfina detectados en las nubes de Venus podrían ser una indicación de que el planeta podría albergar vida microbiana, según un estudio llevado a cabo por un equipo internacional de astrónomos de cinco universidades, dirigido por la profesora Jane Greaves de la Universidad de Cardiff.

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Impresión artística de Venus, con un recuadro que muestra una representación de las moléculas de fosfina detectadas en las nubes altas©EuropaPress

En la Tierra, la fosfina, un gas incoloro que huele a ajo o pescado en descomposición, es producido de manera natural principalmente por ciertos microorganismos en ausencia de oxígeno. Aunque también puede ser liberado en pequeñas cantidades a partir de la descomposición de la materia orgánica o sintetizarse industrialmente en plantas químicas. Sin embargo, este grupo de expertos del Reino Unido, ha encontrado signos de fosfina en la atmósfera de Venus, lo que sugiere que el planeta debe soportar procesos químicos desconocidos, o incluso vida.

Venus, el segundo planeta más cercano al Sol, es un lugar inhóspito, con una temperatura superficial de alrededor de 464º y una presión 92 veces mayor que la de la Tierra. Sin embargo, su capa superior de nubes, de 53 a 62 kilómetros sobre la superficie, es más templada, 50º y con una presión igual a la del nivel del mar en la Tierra.

Las nubes también son muy ácidas , lo que significa que la fosfina se descompone muy rápidamente y, por lo tanto, debe reponerse continuamente. Por este motivo, los investigadores advirtieron que todo a punta a que la vida es la única posible explicación de la fuente de la fosfina, aunque se necesita mucho más años de investigación.

El equipo utilizó por primera vez el telescopio James Clerk Maxwell (JCMT) en Hawái para detectar la fosfina, y luego se les otorgó tiempo para seguir su descubrimiento con el grupo de 45 telescopios del Atacama Large Millimeter / submillimeter Array (ALMA) en Chile. Ambas instalaciones observaron Venus en una longitud de onda de aproximadamente 1 milímetro, mucho más de lo que el ojo humano puede ver; solo los telescopios a gran altitud pueden detectar esta longitud de onda de manera efectiva.

Gracias a estos medios pudieron detectar una denominada firma espectral que es exclusiva de la fosfina y, además, pudieron estimar que el gas está presente en las nubes de Venus en una abundancia de alrededor de 20 partes por mil millones.

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Nubes en la atmósfera de Venus©EuropaPress

El equipo exploró también varias formas en que el gas podría haberse producido en este entorno, incluso a partir de fuentes en la superficie del planeta, micrometeoritos, rayos o procesos químicos que ocurren dentro de las propias nubes. Sin embargo, no pudieron determinar exactamente cuál es la fuente de las trazas de gas detectadas.

Los investigadores han advertido que la detección de fosfina no es en sí misma evidencia sólida de vida microbiana extraterrestre, y solo indica que se están produciendo procesos geológicos o químicos potencialmente desconocidos en el planeta.

Actualmente, la NASA está considerando dos misiones a Venus que proponen estudiar la atmósfera y la geoquímica del planeta, denominadas ‘DAVINCI’ y ’VERITAS’.