Por qué la interrupción de la vacuna de Oxford contra el coronavirus tiene su lado bueno

Un catedrático de Bioquímica y Biología Molecular ha explicado la razón

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10 de Septiembre 2020 / 13:02 CEST

Researching vaccine to novel coronavirus 2019-nCoV. Close-up shot of a scientist preparing glass slide.

El ensayo se ha pausado porque uno de los participantes sufre una enfermedad potencialmente inexplicable

© GettyImages

Las alarmas saltaron cuando la farmacéutica AstraZeneca comunicó que había decidido  pausar el ensayo clínico   que estaba trabajando en la vacuna contra el coronavirus. Un jarro de agua fría en la batalla contra la pandemia que en España ha tenido más repercusión ya que, teóricamente, iba a ser el primer antídoto que llegase a nuestro país. Sin embargo, aunque no lo parezca, esta interrupción también es una buena noticia.

La Comisión Europea tiene un acuerdo con AstraZeneca para comprar 300 millones de dosis. Si todo iba bien y se había garantizado la seguridad, en diciembre España recibiría tres millones de unidades. Un plazo que parece que se alargará porque, según ha explicado la farmacéutica, ‘uno de los participantes sufre una enfermedad potencialmente inexplicable’.

Prime Minister Scott Morrison Announces Deal With AstraZeneca To Supply Potential COVID-19 Vaccine
Es la segunda vez que AstraZeneca interrumpe el proceso de investigación del antídoto©GettyImages

AstraZeneca y Oxford están llevando a cabo las pruebas finales de su vacuna experimental en tres países: Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. A ellos se uniría Estados Unidos, donde se estaban reclutando voluntarios para llegar a un total de 50.000 participantes en el mundo. Los ensayos en humanos de esta vacuna comenzaron en abril y es la segunda vez que se interrumpen después de que en julio se suspendieran de forma breve.

Inspira confianza

El desánimo ha cundido, pero lo cierto es que hay razones para ver este parón como una buena noticia. Matt Hancock, ministro británico de Sanidad, ha declarado en SkyNews que la interrupción de los ensayos clínicos de la vacuna no es ningún revés: ‘Es un desafío, pero es un proceso normal en los ensayos clínicos’. Una opinión que comparte un catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Murcia.

  

José Manuel López Nicolás ha utilizado su perfil de Twitter para explicar por qué la pausa de la vacuna es un hecho que genera confianza: ‘La interrupción del ensayo clínico de la vacuna de Oxford porque una persona haya enfermado me inspira tranquilidad. Significa que los protocolos funcionan. Lo raro sería que no hubiese contratiempos’. Es más, ha apuntado que el problema radica en ‘el exceso de euforia’.

Finalmente, AstraZeneca ha asegurado que esta medida es ‘una acción rutinaria que se lleva a cabo mientras se investiga lo ocurrido y que siempre se pone en marcha cuando se observa una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos. Estamos trabajando para acelerar la revisión de este único caso con el fin de minimizar cualquier potencial impacto en los tiempos del estudio clínico’.