Sabela Álvarez, la miss que se ha puesto la bata de médico para unirse a la batalla contra el coronavirus

Estudió en Barcelona, donde se especializó en oncología molecular y donde prepara su tesina

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01 de Septiembre 2020 / 14:36 CEST

Fue finalista en Miss Mundo

El confinamiento la pilló en una vista a Palma, la ciudad en la que nació y donde se colegió para poder luchar en primera fila

© sabela_alvarez

Hasta hace unos meses Sabela Álvarez presumía de cierto anonimato, pero el certamen de belleza Miss Mundo España la puso en la primera línea de la actualidad. El mismo lugar que ocupar ahora en su batalla contra el coronavirus: ha dejado de lado el mundo de la moda para ponerse la bata de médico.

Sabela cambió Palma por Barcelona para estudiar Ciencias Biomédicas y cuando estaba en primero varios profesores le animaron a compaginarla con Medicina. Así es cómo decidió cursar ambas carreras para especializarse en oncología molecular. Fueron unos años en los que la moda se convirtió en un pasatiempo puesto que su tiempo transcurría entre la universidad y el hospital.

Médico en su ciudad natal

En aquel momento, Sabela profesionalizó su afición aunque sólo podía permitirse trabajos esporádicos como desfiles o sesiones de fotos con los que conseguía independencia económica y, al mismo tiempo, pagaba sus estudios. Inmersa como estaba en la investigación que le daría acceso al doctorado, viajó desde Barcelona hasta su isla… y allí le pilló el confinamiento. Ante la imposibilidad de regresar, decidió colegiarse en Palma de Mallorca para echar una mano en la batalla contra el Covid-19. Un día después la llamaron para empezar a trabajar.

Fue finalista en Miss Mundo
Sabela estudió al mismo tiempo Ciencias Biomédicas y Medicina en Barcelona©sabela_alvarez

Una forma de desconectar

Sabela se puso manos a la obra para frenar la pandemia, un trabajo que le causó estragos. A esto tuvo que añadir la pérdida de su abuela que falleció durante el confinamiento, pero no a causa del coronavirus. Este duro golpe fue el que le llevó a considerar la propuesta que la delegación de Miss Mundo en Cataluña le había hecho: representar a Barcelona en el certamen.

Para ella el concurso era una vía de escape y una forma de desconectar. Además, si se alzaba con la victoria tenía planes para combinar el mundo de la moda y el de la medicina: aprovecharía esa repercusión para ejercer una labor de divulgación científica y sanitaria. No consiguió alzarse con la corona ya que fue elegida segunda dama de honor, pero su triunfo más importante había sido su labor sanitaria.