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La apasionante vida (secreta) de Maria Montessori, la creadora del método que revolucionaría la educación

Este lunes se cumplen 150 años del nacimiento de esta mujer cuya visión sobre el aprendizaje de los niños sigue siendo vanguardista en pleno siglo XXI

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Maria Montessori

María Montessori fue la primera mujer médico de Italia

© GettyImages

Maria Montessori, mundialmente conocida por el método educativo que lleva su nombre, demostró su potente personalidad y su fortaleza interior desde edades muy tempranas. Criada en Roma en una época en la que las mujeres no tenía plenas libertades, hizo frente a los deseos de un padre autoritario y se convirtió en la primera mujer médico de Italia. No supo, sin embargo, sortear otros convencionalismos que le llevarían a no reconocer legalmente a su único hijo.

Hija de un militar de sangre noble, nació en Chiaravalle (en la provincia italiana de Ancona) el 31 de agosto de 1870. Lo que se esperaba de ella, dado su interés por los estudios, es que se dedicase a la enseñanza, como muchas otras jóvenes de su edad. Apasionada de las matemáticas, desafió a su padre y comenzó a estudiar ingeniería.

Maria era la única chica de su clase, algo que no le incomodaba en absoluto. Poco después, se dio cuenta de que lo que le fascinaba era la biología y pasó a estudiar medicina. Lo que comenzó siendo todo un escándalo en su familia porque no había mujeres matriculadas en esa carrera en todo el país se acabó convirtiendo en el honor de ser la primera mujer médico de Italia.

Eso le sirvió para hacerse oír ante la falta de derechos de las mujeres y de los niños y recorrió Europa para defenderlos. También asistió a cursos de Pedagogía en la Universidad de Roma y se empapó de todo lo que había escrito al respecto en los dos siglos anteriores. Eso le cambiaría la vida a ella y a millones de niños en todo el mundo.

En medio, mantuvo una relación sentimental con un colega médico, Giuseppe Montesano, y se quedó embarazada. Montessori (que se negaba a casarse porque, entre otras cosas, una mujer no podía trabajar, a finales del siglo XIX en Italia, sin el permiso de su marido) tuvo el bebé sin haber pasado por el altar, lo que podría haber supuesto el fin de su carrera.

Mario Montessori
Mario Montessori, hijo de la prestigiosa pedagoga, no se separó de su madre desde que ella pudo reconocerlo legalmente ©GettyImages

Ella y Montesano le pusieron por nombre Mario y lo registraron como hijo de progenitores desconocidos. Aun así, no lo abandonaron. Lo entregaron a una nodriza y siguieron encargándose de él, aunque en la distancia, sin revelar su parentesco.

Ambos acordaron no casarse nunca con otras personas para poder ocuparse bien del niño, pero él no cumpliría el trato. Tiempo después, cuando el pequeño tenía 3 años, Giuseppe se casó con otra mujer y lo reconoció como hijo, lo que supuso que Maria perdiera cualquier derecho sobre él. No volvió a ver a Mario hasta que este cumplió los 15.

Se propuso entonces no separarse de él nunca más. Tuvo que sortear muchos obstáculos, pero finalmente lo consiguió. Desde entonces, Mario pasó a ser el más férreo defensor de su madre y del método ideado por esta y la acompañaba a los congresos a los que asistía por todo el mundo.