La alocada infancia de Maye Musk, la madre del magnate tecnológico Elon Musk

Cuando era una niña recorrió a lo largo de diez décadas el desierto de sudafricano de Kalahari en busca de una ‘ciudad perdida’

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31 de Agosto 2020 / 14:49 CEST

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Elon Musk heredó de su madre Maye su espíritu aventurero

© GettyImages

Parece que el inconformismo y las ganas de investigar de Elon Musk vienen de familia. En una entrevista realizada por CNBC Make It a Maye Musk, madre del magnate tecnológico, ésta ha revelado que tuvo una infancia muy diferente a la del resto de los niños de su edad. Natural de sudáfrica (país en el que también nació el excéntrico empresario afincado actualmente en Estados Unidos) Maye, quien actualmente tiene 72 años, ha relatado que sus padres siempre fueron muy aventureros y que durante más de una década su padre organizaba cada mes de julio excursiones en familia para buscar “la Ciudad Perdida del desierto de Kalahari”.

La historia de esta misteriosa ciudad perdida se remonta a fines del siglo XIX, cuando el aventurero canadiense Guillermo Farini insinuó en su cuaderno de viajes que en este desierto que cubre gran parte de Botswana, partes de Namibia y regiones de Sudáfrica se encontraba sepultada una ciudad grandiosa que bien podría haber sido destruida por un terremoto, una explosión o simplemente extinguida por el paso del tiempo.

Por este motivo, la madre de Mayer y abuela de Elon Musk, Winnifred Josephine Haldeman, preparaba cada verano macutos con agua, comida y gasolina para emprender junto a su marido y sus cinco hijos la búsqueda de esta misteriosa civilización. “Atravesábamos el desierto durante tres semanas armados con un mapa y una brújula. Era una locura” ha explicado Maye.

La familia viajaba de día y al caer la noche pernoctaba en el suelo en sacos de dormir. La madre de Musk recuerda haber visto muchos animales y conocer diferentes tribus de bosquimanos, algunos de los cuales a finales de la década de 1950 nunca antes habían visto un automóvil. “Mis padres nos enseñaron a ser aventureros y a probar todo tipo de cosas nuevas y su lema era ‘vive peligrosamente, con cuidado’”, algo que sin duda, Mayer ha trasmitido a sus tres hijos, Elon, de 49 años; Kimbal, de 47; y Tosca, de 46 a los crió principalmente como madre soltera.

  

Debido a su trabajo como modelo y dietista, Maye se veía obligada a mudarse frecuentemente. “Viví en ocho ciudades, cree mi propio negocio y saque a tres hijos adelante, eso debería ser considerado como algo valiente” confiesa la madre del magnate tecnológico, quien admite que a menudo también tuvo que lidiar con problemas económicos. Por este motivo, y por su apretada agenda, Maye enseñó a sus hijos a ser autosuficientes desde que eran muy pequeños. “Trabajaba muchas horas. No me vieron mucho. … Afortunadamente, trabajaba desde casa. Siempre tuve mis compromisos profesionales en mi hogar y ellos simplemente sabían que tenían que comportarse, tenían que hacer sus deberes y tomar sus propias decisiones ”, confiesa.

Es por este motivo, que Maye afirma : “Mi consejo número uno para criar niños exitosos es darles independencia. Dejarles seguir su propio camino”, Y eso es lo que ella hizo exactamente. Así, Elon se dedicó a la física y se convirtió en empresario, al igual que Kimba y Tosca decidió ser cineasta. “Tuvieron que hacerlo casi todo ellos, incluso buscar las becas para estudiar. Creo que esa independencia les ayudó mucho porque ahora son muy felices” admite Maye.

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