¿Qué tienen en común Buckingham Palace e Ikea? Las vajillas de sus estanterías

Vista Alegre es una de las firmas con más prestigio dentro del mundo de la cerámica y también una de las más versátiles

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13 de Agosto 2020 / 14:25 CEST

Llevan casi 200 años en el mundo de la cerámica

Las vajillas de Vista Alegre son las que se usan en Buckingham Palace y en la Casa Blanca

© vistaalegreofficial

Son varios los embajadores que tiene Portugal, pero cuando se trata de sentarse a la mesa hay una marca que lleva la voz cantante: Vista Alegre, el grupo de cerámica para el hogar. En sus 196 años de historia han dado forma, de manera ininterrumpida, a diferentes piezas de porcelana entre las que destacan sus vajillas. Las mismas que unen a Buckingham Palace con la Casa Blanca… y con Ikea.

José Ferreira Pinto Basto creó la fábrica de Vista Alegre en 1824. El intelectual portugués eligió como escenario para el nacimiento de la marca la Quinta da Ermida, situada en la localidad de Ílhavo, donde hoy se ubica una de las factorías de la firma. La ubicación no fue una elección al azar: estaba junto a la ría de Aveiro, una zona rica en minerales, barro y arcilla blanca y pura. Ingredientes básicos e indispensables para la fabricación de porcelana, que ya no tendrían que traer de fuera del país luso.

El paso del tiempo no ha eliminado ese aire de buen gusto que emanan los productos que tienen el sello de Vista Alegre, pero sí se han visto obligados a adaptarse a los cambios. Y esta es una de las claves de su inalterable éxito: tienen seis fábricas y, aunque cada una está especializada en un producto, existen sinergias entre ellas. De ahí nacen los productos que después de se venden en sus más de cincuenta tiendas o los espacios que tienen en aeropuertos y grandes almacenes.

Llevan casi 200 años en el mundo de la cerámica
Tienen un sistema de becas con el que incorporan a jóvenes artistas, que realizan un trabajo artesano©Vista Alegre

Renovarse o morir

Otro de los factores que ha influido en la buena marcha de la compañía fue la llegada del Grupo Visabeira: cuando compró Vista Alegre, las vajillas arrastraban 64 millones de euros en pérdidas y estaba, prácticamente, en quiebra. Los hábitos sociales habían cambiado y las nuevas generaciones no querían una vajilla así en su casa; quizás, tampoco podían permitírsela. La calidad y el renombre estaban ahí, pero faltaba eficacia comercial e innovación, ya que se habían quedado ancladas en el pasado.

¿Cómo consiguieron, en 2019, firmar el mejor semestre de su historia con 57,4 millones de euros en ventas? Manteniendo la calidad, renovándose y saliendo de la zona de confort creada por las vajillas para lanzarse al mundo del cristal, de la decoración, de los regalos y de la hostelería. Así es cómo consiguieron el equilibrio entre ser las piezas en las que come la Reina II o los residentes en la Casa Blanca, hacer tiradas limitadas como la del plato Quimera, que cuesta 3.900 euros la unidad, y fabricar piezas para Zara Home o Ikea, que cuestan mucho menos.

Llevan casi 200 años en el mundo de la cerámica
Gracias a su acuerdo con Ikea, fabrican casi 50 millones de platos al año accesibles para todos los bolsillos©Vista Alegre

El ejemplo de Ikea

La marca sueca es el mejor ejemplo de la reinvención de Vista Alegre. En 2014 abrieron un concurso en el que participaron muchas empresas, pero fue la portuguesa quien se llevó la victoria gracias a una idea disruptiva: cambiaron las materias primas para aligerar el proceso y en 14 horas tienen listo el producto, embalaje incluido. El contrato entre ambas compañías las une, de momento, hasta 2026: 48 millones de platos al año por un valor de 250 millones de euros.

Y todo esto sin perder la esencia de esa porcelana pintada a mano por expertos artesanos. Vista Alegre sigue apostando por ello incorporando a jóvenes artistas a través de un sistema de becas, que les permite trabajar en todas las factorías de la marca. Un trabajo que se une al de los diseñadores y trabajadores que forman parte de esta familia portuguesa.

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