La desdichada historia de Mileva Maric, primera esposa de Einstein y... ¿auténtica descubridora de la teoría de la relatividad?

Se convirtió en la mano derecha del Nobel de Física durante sus años más creativos y existen pruebas que señalarían que ella contribuyó en gran medida a sus teorías

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10 de Agosto 2020 / 18:01 CEST

Mileva Maric, primera esposa de Albert Einstein

Mileva fue mano derecha y primera esposa de Albert Einstein, el científico más importante del siglo XX

© GettyImages

Mileva Maric, de excepcional preparación académica y responsable de notables investigaciones sobre la teoría de los números y cálculo diferencial e integral, fue la brillante matemática con quien se casó, en primeras nupcias, Albert Einstein, el Nobel de Física de 1921 y el científico más importante del siglo XX. Tristemente, Maric, a pesar de su talento científico, se mantuvo en un segundo plano para apoyar la genialidad y popularidad de su marido. Tanto es así que, a día de hoy, se debate si su participación en el reconocido trabajo de Einstein fue mucho más allá a la de una simple ayuda a su pareja e incluso se plantea que ella intervino de manera decisiva en la elaboración de las teorías del físico.

Nacida el 19 de diciembre de 1875 en Titel (Serbia), Mileva fue criada en una familia acomodada que apoyó siempre su pasión por los números sin importar lo poco común que en aquellos tiempos era que una mujer se dedicara a la ciencia , gracias a lo cual, sobresalió y con 15 años logró entrar al Colegio Real de Zagreb, una institución que solo admitía hombres.

El inicio de su relación con Albert Einstein

Años más tarde, en 1896, se convierte en la quinta mujer en ser aceptada en el Instituto Politécnico de Zúrich, donde continuaría sus estudios de física y matemáticas. Mileva era la única mujer de su clase y, entre sus compañeros, se encontraba el brillante Albert Einstein, con quien no tardó en iniciar una relación sentimental, muy a pesar de no ser bien vista por la madre del físico, quien no estaba de acuerdo en que su hijo estuviera con una mujer cuatro años mayor que él.

En 1901, cuando Maric se estaba preparando para el examen final de la carrera, se vio obligada a hacer a un lado sus estudios después de quedar embarazada de su primera hija, Liesert. Ya en 1903, cuando Einstein tuvo los estudios terminados y un trabajo que le permitía ser el sostén de su familia, él y Mileva se casan en Berna (Suiza).

Albert Einstein y Mileva Maric
“(...) Qué feliz soy por haberte encontrado a ti, a alguien igual a mí en todos los aspectos, tan fuerte y autónomo como yo”, fragmento de una de las cartas que Albert escribe a Mileva, en 1900©GettyImages

En 1904, con la llegada de su segundo hijo, Hans Albert, Mileva ya tenía una importante educación académica, pero decide abandonar su profesión y sus investigaciones para hacerse cargo de su familia y, sobre todo, para apoyar el trabajo y los descubrimientos de su esposo. De ahí la teoría de que sus conocimientos matemáticos pudieran haber sido indispensables para el desarrollo de las teorías hechas por el entonces, futuro Nobel de Física.

La teoría de que Maric haya influido en las investigaciones de Einstein se debe también a que estuvo con él durante sus años más creativos, siendo 1905 el año en que el físico publicó cuatro importantes artículos, uno de ellos era el que contenía la teoría de la relatividad, trabajo que terminó por revolucionar el mundo de la ciencia.

Las pruebas de la participación de Mileva en los descubrimientos de Albert Einstein

Las únicas dos pruebas que comprobarían que efectivamente Mileva colaboró con el científico hombro con hombro en la teoría de la relatividad son una carta y la tesis que Maric presentó durante su última etapa de estudios y en la que ya hablaba de la dicha teoría.

Sumado al documento, poco antes de que Einstein presentara la investigación, Mileva mandó una carta a una amiga cercana en la que escribió:   Albert y yo hemos terminado un trabajo muy importante que lo hará mundialmente famoso   . Sin embargo, ninguno de los documentos han sido suficientes para demostrar la aportación a la ciencia de Mileva Maric.

La decadencia y un triste final

Sin importar el apoyo y la colaboración de la científica, Albert Einstein decidió en 1913 comenzar una nueva relación sentimental, esta vez con Elsa Löwenthal y, aunque no se divorcia de Mileva, hace que la relación se vuelva insostenible, imponiéndole humillantes reglas de convivencia, entre las que destaca renunciar a cualquier tipo de contacto con el científico, a menos que se tratara de guardar las apariencias sociales. Albert Einstein, para aquel entonces ya gozaba de gran fama dentro de su círculo.

Las peculiares normas impuestas por el teórico no tardan en hacer huir a Mileva, que regresa, junto a sus hijos, a Zúrich, en donde se dedica a dar clases de matemáticas, lo que hace que su economía mejore y puedan vivir dignamente.

Finalmente, la matemática firma el divorcio con Einstein en 1919 junto a un pacto que estipulaba que si el alemán ganaba el Nobel, una parte importante del dinero que recibiera sería para ella y para sus hijos. Como era lo esperado, el teórico recibe el Premio Nobel de Física en 1921 y, con el dinero que se ve obligado a ceder a Mileva, ella compra un edificio en Zúrich y vive con holgura hasta el último de sus días. Muere en 1948, debido a una serie de embolias causadas por crisis nerviosas.