¿Cuánto tarda en descomponerse una mascarilla quirúrgica? ¿ Y unos guantes biodegradables?

Si no se desechan correctamente suponen un grave perjuicio para el medio ambiente

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06 de Julio 2020 / 10:54 CEST

Deporte en tiempos del coronavirus

Las mascarillas quirúrgicas pueden tardar hasta 400 años en descomponerse

© GettyImages

Las mascarillas y, en muchas ocasiones, los guantes se han convertido en dos elementos indispensable en esta nueva realidad provocada por la crisis del coronavirus. Sin embargo, si no las desechamos correctamente además de las consecuencias generadas por la pandemia se unirá también un grave problema medioambiental. Y es que las mascarillas quirúrgicas pueden tardar, nada más ni nada menos, que 400 años en descomponerse mientras que los guantes biodegradables se calcula que no se desechan por completo hasta pasados 30 años.

Mascarilla y unos guantes
Si las mascarillas y los guantes no se desechan correctamente esto podría suponer un grave perjuicio para el medio ambiente©GettyImages

Así lo ha puesto de manifiesto en la iniciativa ‘Los otros peces del río’, promovida por el Ejecutivo navarro a través del Consorcio de Residuos de la comunidad, cuyo objetivo es concienciar y sensibilizar a los ciudadanos sobre la importancia e incluso necesidad de deshacerse adecuadamente de los equipos de protección más habituales para prevenir el contagio de la Covid-19.

Desde que la pandemia irrumpiera en nuestro país, no es raro ver mascarillas desperdigadas por el suelo lo que además del mencionado daño medioambiental, pues muchas acaban recogidas en las entradas de agua en las depuradoras, otras podrían  estar contaminadas, por lo que se convierten instantáneamente en un foco de infección.

En el fondo del mar

Pero por si esto no fuera suficiente, en el fondo del mar ya se nota el efecto del coronavirus. Y a los residuos ya existentes se unen ahora los generados por la pandemia, que no son pocos y que se han convertido en una gran amenaza para nuestro océanos. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que los plásticos oceánicos son responsables de la muerte de cientos de miles de criaturas marinas cada año, pues estos elementos se descomponen en microplásticos que acaban flotando en el mar, siendo muchos de ellos ingeridos por estas especies y teniendo unos efectos catastróficos en la biodiversidad, la alimentación y el clima de la Tierra.