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Kirsty Bertarelli, la mujer que es más rica que la Reina de Inglaterra, pero no podía comprar su sueño: ser una estrella del pop

Ni sus mansiones, ni su castillo, ni su jet privado hicieron que su pasión por la música pasara a un segundo plano

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30 de Junio 2020 / 10:58 CEST

Kirsty Bertarelli Supports Mick Hucknall and Simply Red - Performance

Kirsty nació en el seno de una familia adinerada y famosa por ser dueña de Churchill China, uno de los principales fabricantes de porcelana del mundo

© GettyImages

Posee, junto a su marido, una fortuna de 13.200 millones de euros que los sitúan por encima de la Reina de Inglaterra y de J. K. Rowling… juntas. Entre sus posesiones destaca un chalet en Gstaad (Suiza), un castillo a orillas del lago de Ginebra, una mansión en Londres, un jet privado, una flota de limusinas, joyas de valor incalculable, un armario lleno de marcas de alta costura y un yate de 130 millones de euros que su esposo le regaló por su 40 cumpleaños. Y a pesar de tener todo esto, a Kirsty Bertarelli le faltaba algo: ser una estrella del pop.

Nació en el seno de una familia adinerada y famosa por ser dueña de Churchill China, uno de los principales fabricantes de porcelana del mundo. Kirsty creció con todo tipo de comodidades y practicando sus aficiones preferidas: tenis, montar a caballo… y escribir poesía. Algo que le ayudaría a sentar las bases de su futura carrera como compositora.

Cuando tenía 17 años, firmó con una agencia de modelos en Manchester y la apuntaron al concurso de belleza en el que se elegía a Miss Reino Unido. La corona de 1988 fue para Bertarelli, que decidió mudarse al exclusivo barrio londinense de Chelsea donde empezó a codearse con los nombres públicos más relevantes del momento.

Panda Ball Hosted by WWF in Geneve
Uno de sus temas fue el himno con el que WWF celebró sus 50 años©GettyImages

Warner Records y la meningitis

En esa época acarició su sueño: firmó un acuerdo para escribir canciones para Warner Records, pero en 1998 le diagnosticaron una meningitis bacteriana que casi acaba con su vida. Se recuperó por completo y un año después conoció a su marido, Ernesto Bertarelli, con el que se casó en 2000. Kirsty no olvidará esa fecha porque fue entonces cuando All Saints grabó una de las canciones que ella había escrito: Black Coffee. Un éxito agridulce: a pesar de ser número uno en el Reino Unido y formar parte de las listas internacionales durante 20 semanas… ella lo que quería era interpretarla.

No podemos olvidar que su anhelo era ser una estrella del pop, algo que la convertía en la prueba viviente de que el dinero no puede comprar ni la felicidad ni la satisfacción. Sin embargo no todo estaba perdido. A sus 40 años se propuso ser la nueva Kylie Minogue y bajo el nombre artístico de Kirsty B está fraguando aquella carrera musical por la que siempre suspiró.

Kirsty Bertarelli Supports Mick Hucknall and Simply Red - Previews
Su primer contacto con el mundo de la música fue un contrato con Warner©GettyImages

Elusive: su debut

Su primer sencillo (Don‘t Say) fue lanzado en 2009 y el álbum debut (Elusive) llegaría poco después, en 2010. Bertarelli ha dejado a un lado el yate donde compone para subirse a una furgoneta y girar por bares y locales de música en directo. Eso sí, sus pasos no se han detenido ahí.

En 2011, un remix de su tema ‘Green’ se convirtió en el himno con el que WWF (el Fondo Mundial para la Naturaleza) conmemoró sus 50 años. Kirsty les donó todas las ganancias para apoyar los proyectos de conservación que tienen por todo el mundo. Un año después firmó un contrato exclusivo a largo plazo con Sony Music Publishing y colaboró con el DJ Armin van Buuren: su remezcla de la canción ‘Crepúsculo’ estuvo en las listas durante nueve semanas y llegó al número 2. Al final, aquella niña rica que escribía poesía cumplió su sueño.