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La fuga de Alcatraz: cuando la prisión más segura del mundo dejó de serlo

De los 14 planes de fuga que existieron, solo uno se concretó y a día de hoy no se sabe qué fue de los tres prisioneros que consiguieron escapar de “La Roca”

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26 de Junio 2020 / 19:22 CEST

Alcatraz Island prison in San Fransico CA milky way

La prisión de Alcatraz está en una isla solitaria de la bahía de San Francisco

© GettyImages

En 1775, el español Juan Manuel de Ayala fue quien descubrió la isla y quien la bautizaría como ‘La isla de los alcatraces’. Casi dos siglos después, en 1933, el Departamento de Justicia de Estados Unidos pensó en que su estratégica ubicación era ideal para convertirla en una prisión de alta seguridad y así lo hicieron. Para 1934 Alcatraz ya era propiedad de la Agencia Federal de Prisiones de Estados Unidos, convitiéndose así en la cárcel más infranqueable del mundo en aquella época.

Alcatraz: el lugar prohibido

Desde su descubrimiento, la isla no fue precisamente un lugar seguro y mucho menos agradable, pues las frías aguas del Océano Pacífico y la población de tiburones carroñeros que la rodeaban no la hacían un destino vacacional y para cuando la Agencia Federal de Prisiones la tomó, ya no solo era una isla peligrosa, ya era prohibida. Se le mandaron poner barras de hierro más duras que las de cualquier otra prisión, tenía grandes torres de vigilancia, castigos severos y reglas muy estrictas, una de ellas, tener más de 12 inspecciones diarias. Los prisioneros no estaban fuera de la vista de los guardias, casi en ningún momento del día y la noche. El personal de vigilancia estaba armado de día y de noche y era altamente calificado y, peor aún, ellos tampoco salían de Alcatraz, más que un par de días a la semana para estar con sus familias. La prisión era simplemente inquebrantable.

Al Capone, Robert ‘El hombre pájaro’ Stroud, James ‘Whitey´ Bulger y Alvin Karpis son algunos de los hombres más peligrosos de la época, que formaron parte de la lista de criminales que purgaban condena entre las paredes de ‘La Roca’, nombre con el que también se conoce a la famosa prisión. Los prisioneros de Alcatraz estaban condenados de por vida, por lo que las únicas tres formas de salir eran la muerte, ser transferidos a otras prisiones federales y por alguna enfermedad que les impidiera valerse por sí mismos. Al Capone salió a través de la tercera vía, cuando fue dejado en libertad en 1945 después de que la sífilis que padecía ya no le permitiera valerse por sí mismo, incluso fue la enfermedad lo que le impidió seguir al mando del imperio de mafia que había construido y del cual seguía siendo cabeza, aún estando en prisión.

Grandes planes de fuga

Según datos del FBI (Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos), de 1934 a 1963 (año de clausura de la prisión) hubo 14 planes de fuga que incluían a 36 hombres, de los cuales 33 fueron atrapados o abatidos a tiros. Solo tres lograron burlar todas medidas de seguridad y escapar: Frank Morris y los hermanos John y Clarence Anglin. De ninguno de los tres se volvió a tener rastro.

Los tres estaban presos por protagonizar violentos asaltos a bancos y aún después de ver los anteriores planes frustrados de escape, decidieron comenzar a trazar el suyo seis meses antes de llevarlo a cabo. Con ayuda de sierras viejas que robaban, de un taladro que ellos mismos fabricaron, un taller clandestino, impermeables convertidos en salvavidas improvisados, yeso, pelo natural y mucho sigilo, estos tres hombres estuvieron dispuestos a desafiar las leyes americanas y a convertirse en los antihéroes de leyenda que a día de hoy son.

La noche del 12 de junio echaron a andar el plan y con cabezas hechas de yeso y pelo natural engañaron a los guardias, se escabulleron por los conductos de ventilación que durante seis meses estuvieron agrandando y huyeron. Cuando la estridente alarma de ‘La Roca’ sonó, ya no había rastro de ellos, excepto que en la prisión seguía Allen West, el cuarto integrante del plan de fuga que no alcanzó a salir y colaboró con la policía declarando detalle a detalle el plan de fuga que hoy se conoce.

Cabezas hechas de yeso y pelo natural fue parte de lo que se usó para despistar a los guardias
Cabezas hechas de yeso y pelo natural fue parte de lo que se usó para despistar a los guardias©GettyImages

La Guardia Costera, la Oficina de Autoridades Penitenciarias y más grupos buscaron sin descanso durante 17 años, tiempo en el que los hermanos Anglin, aparentemente, enviaban tarjetas de Navidad a su madre, se había visto a Frank Morris visitando a su primo en San Diego (California, Estados Unidos) e incluso se dijo que Clearence Carnes presentó una nota que, según sus declaraciones, los tres hombres le habrían enviado y que decía “Misión cumplida”. Sin embargo, las autoridades a cargo del caso no consideraron nada de esto como una prueba creíble, que pudiera confirmar que los hombres seguían vivos.

Frank Morris hoy tendría 93 años, John Anglin 90 y su hermano Clarence, 89 y según los alguaciles de Estados Unidos que siguen considerando el caso abierto aún cuando el FBI lo cerró en 1979, la persecución continuará hasta que los prófugos cumplan 99 años o se compruebe su muerte.

‘La Roca’ a día de hoy

Después de la fuga del siglo y entre humedades, gastos de mantenimiento, fugas y una imparable contaminación en la bahía, la prisión fue clausurada el 21 de marzo de 1963 para volver a ser abierta al turismo nueve años después, cuando comenzó a formar parte de la red de parques nacionales del estado de California. La antigua prisión es hoy uno de los principales atractivos turísticos de la bahía de San Francisco y es visitada por más de un millón de curiosos al año.

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