‘Mujeres en la historia’: Rafaela Herrera, la artillera criolla que precedió a Agustina de Aragón en Nicaragua

Hija del comandante del fuerte de la Inmaculada Concepción, su valor y tino como artillera fue clave para rechazar el ataque de los ingleses en el verano de 1762

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26 de Junio 2020 / 13:29 CEST

plano del fuerte de la Inmaculada Concepción en el siglo XVIII

Plano del fuerte de la Inmaculada Concepción en el siglo XVIII que logró defender Rafaela Herrera de un ataque inglés en 1762 tras la muerte de su padre

© AGI, PARES

La célebre Agustina de Aragón que defendió Zaragoza al pie del cañón ante el asedio francés en 1808-1809, tuvo un precedente mucho más desconocido y olvidado por estos lares. El escenario es otro muy diferente, pues debemos surcar el océano y ubicarnos en la América hispana de mediados del siglo XVIII, concretamente en Nicaragua.

Allí, casi 50 años antes de que doña Agustina saltara a la inmortal fama por su valor, los españoles tuvieron que hacer frente a un importante ataque inglés en el verano de 1762, lo que se conoce como “la batalla del río san Juan” dentro de la Guerra de los Siete Años (1756-1763). En ese lance destacó por su arrojo y decisiva participación Rafaela Herrera, hija del difunto capitán José Herrera.

En dicha contienda participaron numerosos contendientes en dos bandos liderados por Inglaterra y Francia. España entró en liza en su último tramo y por mor de los lazos familiares lo hizo de parte de los galos y, la verdad, no es que le fuera muy bien que digamos. En el escenario americano, el año 1762 fue fatídico, pues los ingleses se apoderaron de La Habana y de Manila y trataron de hacer lo propio con Nicaragua.

La fachada atlántica de Nicaragua y Honduras, la costa de los Mosquitos, nunca había sido dominada por los españoles por la presencia frecuente de corsarios y piratas franceses e ingleses. Con los años se había ido convirtiendo en una especie de protectorado inglés y en 1740 incluso habían forjado una alianza formal con los indios moscos o mosquitos de la zona. Con ese aliado y una expedición mandada desde Jamaica, trazaron un plan para remontar el río San Juan que desemboca en el lago Cocibolca o Nicaragua y amenazar el dominio español en aquellas latitudes centroamericanas.

Billete nicaragüense con un grabado en su diseño de la heroína popular Rafaela Herrera
Billete nicaragüense en el que se puede apreciar un grabado en su diseño de la heroína popular Rafaela Herrera©Banco Central de Nicaragua, www.bcn.gob.ni

El fuerte de la Inmaculada Concepción era el estratégico enclave que protegía el lago Cocibolca, la ciudad de Granada y, por ende, toda la Nicaragua hispana. Al frente de su guarnición estaba José de Herrera desde 1753, veterano capitán que ya había tenido destino en Cartagena de Indias al frente del fuerte de San Sebastián. De hecho, allí fue donde nació en 1743 nuestra protagonista, Rafaela Herrera.

En el verano de 1762 la joven Rafaela vio como su padre enfermaba y fallecía justo pocas semanas antes de que el ataque inglés se produjera sobre la fortaleza. El mando lo había tomado el teniente Aguilar pero cuando aparecieron los enemigos -zambos, mosquitos e ingleses- los ánimos pronto decayeron y muchos pensaron entregar las llaves de la fortaleza y rendirse ante la superioridad de los atacantes.

Es aquí donde la figura de Rafaela Herrera emerge como valerosa y digna heredera de una estirpe de militares al servicio del rey de España. Alienta a la guarnición, les incita a resistir y prácticamente toma el mando de la defensa. Se convierte en artillera y dispara varias veces uno de los cañones, acertando en el enemigo y causando la muerte de varios de ellos, incluido uno de los oficiales ingleses. Su ejemplo hizo que los demás apretaran los dientes y se entregaran con renovado vigor a salvaguardar la posición.

Tras otras escaramuzas y un asedio de varios días, los asaltantes se retiraron y la Nicaragua hispana quedó a salvo de la amenaza inglesa. Los años pasaron, Rafaela se casó, enviudó, tuvo varios hijos y obtuvo pasados los años una magra pensión por su valor y servicios prestados en aquella ocasión.

Rafaela Herrera es un personaje histórico muy recordado en Nicaragua, o al menos lo era hasta hace poco. Ejemplo de heroína popular, han sido varios los billetes y sellos emitidos como homenaje a su actuación en el episodio referido. También parques, calles, plazas, villas y escuelas llevan su nombre en el país centroamericano.

No tiene estatua que yo sepa, ni en Nicaragua ni en España y casi mejor que sea así vistos los tiempos que corren y las turbas de analfabetos revisionistas del pasado que centran sus iras y prejuicios del siglo XXI en personajes históricos que vivieron hace varios siglos, especialmente en los que tienen que ver con el importantísimo legado hispano en toda América.

El célebre cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy - el mismo que arrasó en España hace tiempo con “Son tus perjúmenes mujer”- dedicó un entretenido corrido a tan valerosa criolla. Una de sus estrofas recuerda así su gesta...

“Al frente de los soldados

que integran la guarnición

la gallarda Rafaela

enfrenta la situación

y con audacia suprema

ella dispara el cañón“