1. home
  2. /Divulgación

Infantas españolas: Luisa de Borbón, ¿quién era la Reina de Etruria?

Mujer de mando, autoritaria, decidida y con dotes políticas, ejerció la Regencia en nombre de su hijo, Carlos Luis

3 Minutos de lectura
Luisa de Borbón, reina de Etruria

La infanta Luisa de Borbón, reina de Etruria

© Wikimedia Commons

Todos la conocemos por el cuadro de Goya, la Familia de Carlos IV, pintado en 1801. Es la joven que lleva en brazos al bebé del retrato familiar. Pero, ¿quién fue esa Infanta Española, convertida en Reina de Etruria y principal baza política en el tablero napoleónico? Sabemos que heredó el carácter despótico de su madre, María Luisa de Parma, aunque no su fealdad. Mujer de mando, autoritaria, decidida y con dotes políticas, ejerció la Regencia en nombre de su hijo, Carlos Luis. Arrastrada por los vaivenes revolucionarios de la época, su nombre se convirtió en pieza de cambio en el renombrado “Tratado de Fontainebleau”, por el que se establecía el reparto de Portugal y la entrada de soldados franceses en España. La Guerra de la Independencia había comenzado.

La familia de Carlos IV (Goya)
La familia de Carlos IV (Goya)©La familia de Carlos IV (Goya)

Luisa de Borbón nació en el Palacio Real de la Granja en 1782. Era la tercera de las hijas de Carlos y María Luisa de Parma, por entonces Príncipes de Asturias, pues en el momento de su alumbramiento todavía reinaba el ilustrado Carlos III, su abuelo. Vino al mundo después de sus hermanas, Carlota Joaquina y Amalia, lo que planteaba cierta inquietud entorno a la polémica cuestión sucesoria femenina. Su infancia estuvo marcada por el impacto de la Revolución Francesa y los aires de cambio que se insuflaban en toda Europa.

La ejecución de sus parientes, los Reyes de Francia, Luis XVI y María Antonieta, habían provocado un giro en las políticas internacionales, embarcándose España en una espiral de guerras en las que el nuevo hombre fuerte de la política, Manuel Godoy, tendría un papel decisivo. Precisamente en 1795, coincidiendo con el ascenso político de “el favorito” se acordaba el enlace de la joven Infanta Luisa con Luis de Borbón, heredero del Ducado de Parma. La boda se celebró en Aranjuez y los nuevos esposos emprendieron una romántica “luna de miel” adelanto del que sería uno de los pocos matrimonios románticos de la época.

Luisa de Borbón, reina de Etruria
Mujer de mando, autoritaria, decidida y con dotes políticas©Wikimedia Commons

En esos días, el ascenso del General Bonaparte parecía imparable. Convertido en Primer Cónsul de Francia, ordenaba estados, dibujaba imperios y distribuía el mapa europeo al calor de sus intereses. En 1801, tras su arrolladora victoria en Marengo y en virtud de la Paz de Lunéville, se cambiaba el Ducado de Parma, por un nuevo estado en la Toscana, que llevaría el nombre de Etruria y tendría su capital en Florencia. Luisa de Borbón, se convertía así en Reina de este nuevo territorio. Ese mismo año, Luis y Luisa, flamantes Reyes de Etruria, acudían en Barcelona al enlace del Príncipe Fernando (futuro Fernando VII) con María Antonia de Nápoles. Durante la travesía, Luisa de Borbón, daría a luz a su hija María Luisa. El viaje, parece, fue un infierno.

De regreso a Italia, Luisa de Borbón tuvo que hacer frente a la manifiesta demencia de su esposo y poco después, a su fallecimiento. Se quedaba viuda y se convertía en Regente en nombre de su hijo, Carlos Luis. Pero de nuevo, los vientos dominadores de Napoleón, iban a trastocar el destino de la familia. El Emperador había puesto sus ojos sobre España y María Luisa se convertía de nuevo en pieza de interés. Su efímero Reino desaparecía y se le cambiaba por un nuevo feudo en el norte de Portugal. Era lo que se estipulaba en el “Tratado de Fontainebleau” por el que, además, se autorizaba la entrada en España de un Ejército francés. Era el inicio de la ocupación y de la Guerra de la Independencia. María Luisa se quedaba sin Reino.

Los Borbones exiliados se establecieron en Francia, como nuevas marionetas del orden internacional. Durante este tiempo, María Luisa escribió sus memorias, Memoires de la reine de Étrurie, publicadas en París en 1814. Tras la derrota de Napoleón y el Congreso de Viena, el antiguo Reino de Parma, pasó a María Luisa de Austria (segunda esposa de Napoleón) y en compensación, se entregó a la depuesta María Luisa de Borbón, el Ducado soberano de Lucca, que la imperiosa Infanta española, administraría hasta su muerte en el Palacio Pitti en 1824. ¿Era o no, una ruleta en nuevo mapa europeo?