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La estrella de las canchas de baloncesto africanas no es un jugador: es el encargado de limpiar la pista

Antonio Van-Dunem nació hace 43 años en Angola y lleva más de veinte años limpiando las canchas africanas

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Lleva más de dos décadas limpiando las canchas africanas

Sueña con encargarse de la limpieza de las pistas de un Mundial de Baloncesto o de un partido de la NBA

© FIBA

Cuando se piensa en los grandes protagonistas de las rondas de clasificación para el Mundial de Baloncesto, lo normal es poner el foco en los jugadores que están dentro de la pista. Tal y como ha demostrado Antonio Van-Dunem, no siempre es así: este angoleño se ha convertido en la estrella de estas series por su forma de limpiar la pista. Un estilo que, además, ha mostrado una valiosa lección sobre cómo afrontar un trabajo.

Antonio Van-Dunem nació hace 43 años en Angola y lleva más de dos décadas limpiando el suelo de las canchas africanas: un trabajo con el que se ha ganado el sobrenombre de Limpa Chao Toy o El chico de la Mopa. No es de extrañar si tenemos en cuenta que este ‘mopero’ lo da todo sobre la pista para dejar el parquet impoluto y que el juego transcurra sin incidentes.

Lleva más de dos décadas limpiando las canchas africanas
Todo empezó cuando notó que los aficionados se estaban aburriendo y pensó en cómo involucrarlos ©FIBA

Coreografías sobre el parquet

Sus actuaciones más populares han tenido lugar durante las ventanas FIBA, es decir, las series de clasificación para el Mundial de Baloncesto 2023. A pesar de la presencia de jugadores de renombre, el verdadero protagonista de los partidos ha sido Antonio Van-Dunem y su característica forma de limpiar. Tan llamativa es que supera las acciones que tienen lugar dentro de la pista.

Antonio salta, hace piruetas, da palmas y exhibe un estilo sin igual. Cada una de sus apariciones supone una nueva coreografía cuyo objetivo es limpiar el sudor que se concentra en el parquet como si de su último partido se tratara. Cautiva a jugadores y aficionados: tanto que sus bailes no han tardado en convertirse en todo un fenómeno viral.

Lleva más de dos décadas limpiando las canchas africanas
Cada una de sus apariciones supone una nueva coreografía: salta, hace piruetas, da palmas... ©FIBA

El origen

En una entrevista concedida a la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), Antonio explicaba cómo comenzó todo: “Noté que los aficionados se estaban aburriendo y pensé que era la mejor manera de mantenerlos involucrados e interactuar con ellos”. Confiesa, además, que le encanta “pasar la mopa: mi verdadero rival es el suelo de la cancha y hago este trabajo con orgullo. Mis hijos son mis mayores fans”. Y, por supuesto, sueña con llegar a las mejores pistas: “Si tengo la oportunidad, me gustaría estar en un Mundial o en un partido NBA: sería la persona más feliz del mundo”.