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Superando obstáculos: Jota, el triatleta que se quedó ciego mientras estudiaba Óptica y que se prepara para las Paralimpiadas

Con un tesón admirable, está convencido que ‘no sobrevive el más fuerte, si no el que mejor se adapta’

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Por TU OTRO DIARIO
Deportista

A los 28 años se le ‘apagó la luz’ en un quirófano de Madrid

© Getings From Europe!

A veces la vida nos pone obstáculos que hemos de superar con firmeza y enfrentarnos a aquello que nos depara. José Luis García, Jota para los amigos, padecía uveítis desde los 7 años (una enfermedad ocular que causa ceguera). En 2011, a los 28 años, se le “apagó la luz” en un quirófano de Madrid y perdió por completo la vista. Por aquel entonces estudiaba Óptica y Optometría, algo que compara “con que un vegetariano se comiera una planta carnívora”, tal y como él mismo señala en una entrevista en La Razón.

Unos meses antes de perder la visión, se celebró en Buitrago, su pueblo, una prueba de media distancia. Aquel fue su primer acercamiento al triatlón y en su mente se quedaron grabadas las imágenes de cómo aquellos “súpermegahombres” salían del agua, se desprendían de su neopreno para coger la bici y, posteriormente, con la velocidad del rayo, saltaban de ella y echaban a correr. Estas imágenes hicieron que cogiera el teléfono tras su última operación y marcara a la federación para preguntar qué tenía que hacer para empezar.

Desde entonces, Jota no ha parado de perseguir su sueño. Actualmente es el único deportista español ciego que está dentro de las series mundiales de su modalidad. Espera ansioso el mes de agosto para acudir a un acontecimiento mundialmente esperado por todos, la celebración de las paralimpiadas de Tokio.

El año pasado, como le ocurrió al resto de deportistas que llevaban años preparándose para los Juegos de 2020, la pandemia truncó su sueño. A tan solo unos meses de que dieran comienzo las paralimpiadas y en pleno entrenamiento intensivo, el mundo se paró. El deportista de Buitrago de Lozoya tuvo que cambiar su rutina sin saber si finalmente llegaría la esperada competición. Tocaba una planificación alejada de lo convencional, pero eso tampoco frenó sus ganas de seguir adelante porque, según dice, “no sobrevive el más fuerte, si no el que mejor se adapta”.

Así fue como con un rodillo para la bicicleta, una cinta de correr, algo de pesas y mucha motivación continuó con su camino hacia Tokio desde su hogar. Para Jota, este año le ha servido para prepararse mejor en las tres disciplinas y también a nivel mental, en lo que asegura haber salido reforzado.

Pero Jota no está solo. Nacho Jiménez (entrenador), Pedro Andújar (guía titular), Luis Molina y su perro guía son el equipo que conforman los ojos del deportista. El madrileño afirma que su equipo es el 50% del trabajo dentro y fuera de la competición. Un equipo con tantas ganas y empeño que consiguen la perfección del funcionamiento de una máquina. Esta relación se aleja del plano profesional y se acerca al familiar “No concibo la relación con mis guías solo en un plano profesional, ya que paso la mayor parte del tiempo junto a ellos. Son los encargados de informarme de todo lo que me pierdo por el hecho de no poder ver”.

El madrileño cuenta con otros logros en su carrera profesional, fue Campeón de España en Paraduatlón Soria 2019, Campeón de España de Triatlón (Valencia), 2 Oros ITU World Paratriathlon Event y Oro ITU Open Paratriathlon World Championship. Federico de Vicente, CEO de Gympass, uno de sus patrocinadores, asegura que tras varios años trabajando con el deportista, la admiración que sienten hacia él no para de crecer, tanto en el plano profesional como en el personal. La resiliencia y la capacidad de Jota para transmitir su pasión hacia el deporte constituye una fuente de inspiración.