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El bonito homenaje a Mümtaz e Íhsan, la pareja de abuelos que ha dejado ‘huérfano’ al fútbol turco y al mundo entero

Incondicionales en las gradas del Fenerbahçe, el hombre falleció años atrás y la mujer, a principios del mes de diciembre dejando al club completamente desolado

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Mümtaz e Íhsan eran los abuelitos más famosos en el estadio del Fenerbahçe y en parte del mundo del fútbol

© fenerbahce

Daba igual que lloviera, que hiciera frío o mucho calor, Íhsan y Mümtaz, la pareja de abuelos más famosa de la liga turca, no faltaba a su cita con su equipo, con el Fenerbahçe. Fieles a cada uno de sus partidos, el matrimonio se había convertido en imprescindibles en la grada y por eso ahora su doble ausencia ha dejado un enorme vacío difícil de reemplazar.

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Siempre acudían juntos a ver jugar a su equipo, pero en 2016, Mümtaz fallecío y aunque más triste y solitaria, su mujer continuó acudiendo al campo ©Fenerbahçe

El Sr. Mümtaz falleció hace ya algunos años, sin embargo su mujer no dejó de acudir al campo, eso sí, mucho más triste y cabizbaja que cuando lo hacía junto a su marido, a quien echaba irremediablemente de menos. Sin embargo, hace unas semanas el estado de salud de la Sra. Ihsan se resintió y hace tan solo unos días se daba a conocer su triste fallecimiento. Es por ello, que el club de sus amores y que tantas alegrías, y también algún que otro disgusto les dio, han querido rendir un homenaje a esta inolvidable pareja colocando las siluetas de ambos en el lugar que siempre ocuparon en el estadio Şükrü Saracoğlu. Y es que a pesar de que hoy el club es un poquito más huérfano, la presencia de tío Mümtaz y de tía Íhsan, como fueron bautizados por los aficionados, será eterna.

La historia de Mümtaz e İhsan Güngörenler es muy famosa en Turquía. Los dos se conocieron cuando eran muy pequeños, y jamás se separaron, primero fueron amigos y después se convirtieron en novios. Además de compartir su pasión por la docencia y las matemáticas, pues ambos fueron profesores, también compartieron su pasión por el futbol siguiendo constantemente al Fenerbahçe, el equipo de sus sueños sin perderse ni uno de los partidos de los amarillos y azules en casa. Su presencia constante les hizo convertirse en una auténtica institución para el club turco y en una seña de identidad para el resto de clubs y aficionados, para quienes el matrimonio se había convertido en un símbolo de unidad familiar y deporte.

El club, por su parte, además de homenajearles ahora que se han ido, les han rendido algunos reconocimientos a lo largo de su vida, como incluirles en un vídeo cuando se presentaron sus nuevas camisetas oficiales o acudiendo algunos miembros de la plantilla a visitar a la Sra. Íhsan cuando su estado de salud flaqueaba y a la que en más de una ocasión lograron arrancar una sonrisa.

Ahora, y con ese vacío que se deja sentir en cada uno de los rincones del estadio, el Fenerbahçe volverá a saltar al césped para dedicar cada una de sus victorias a esos dos abuelitos que de nuevo vuelven a disfrutar del fútbol juntos.