María Sharapova o cómo convertir un ‘vicio’ por los dulces en un fructífero negocio

La extenista profesional triunfa fuera de las pistas como emprendedora con su propia marca de chucherías ‘Sugarpova’

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01 de Agosto 2020 / 14:34 CEST

Maria Sharapova Sugarpova At The Sweets And Snacks Expo

Maria Sharapova en la presentación de su marca de chuches

© GettyImages

Maria Sharapova ha llegado a ser la número uno en el tenis femenino, así como una de las deportistas mejor pagadas y se ha alzado a lo largo de su carrera con cinco torneos de los Gran Slam (Roland Garros, Abierto de Australia, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos). A principios de 2020 anunció su retirada del tenis profesional y muchos se preguntaban que tras una exitosa carrera en las pistas cuál sería su futuro profesional, pero lo cierto es que la extenista llevaba ya desde los últimos años forjando su faceta como emprendedora. Además, de ser imagen de multitud de campañas de ropa, relojes, etc... Sharapova ha estado invirtiendo en varios negocios como una app llamada Charly o en una marca de protector solar Supergoop. Pero hay uno en el que está completamente enfocada y es su propia marca de dulces ‘Superpova’.

“Chocolates llenos de antioxidantes. Gominolas y trufas: todo hecho con sabores de frutas reales y extractos vegetales, sin saborizantes artificiales”, explican desde la compañía. La deportista se ha volcado completamente para conseguir que hoy en día se venda su producto en más de 22 países y que facturase entre 10 y 12 millones en 2017 (cifra que ha ido incrementándose en los últimos años, según la compañía).

EL ORIGEN

En el año 2012, la tenista se tomó un descansó tras sufrir una lesión en el hombro. Un momento que le sirvió para descansar y también para explorar el mundo de los negocios y el emprendimiento. Le surgió la idea de crear una marca de dulces y para hacerla realidad se juntó con un experto en esta materia y ambos construyeron ‘Sugarpova’.

Pero, ¿por qué una deportista se decanta por los dulces? Sharapova asegura que cuando era pequeña, sus padres la premiaban con dulces después de los entrenamientos y su abuela siempre ha hecho muchas recetas de postres: “Para mí, los dulces representan una sensación de logro, ya sea una pequeña victoria o un hito importante en su carrera”.

Desde el principio tenía claro que su negocio era el adecuado y se involucró hasta en el mínimo detalle como escogiendo un buen empaquetado, un slogan y hasta un logotipo. Para encontrar un fabricante de sus dulces tuvo que viajar nada más y nada menos que hasta a Murcia, España. En Fini encontró el lugar en donde harían realidad su producto.

En 2016 la extenista vivió uno de los momentos más duros de su carrera cuando fue sancionada tras dar positivo en una prueba antidopaje y fue obligada a alejarse durante un tiempo de las pistas. Sharapova aprovechó para dar lo máximo en su negocio visitando ferias y exposiciones dedicadas a los dulces para coger ideas y perfeccionar su marca. De hecho, llegó a hacer un curso en la prestigiosa escuela de negocios de Harvard.

En poco tiempo ha visto cómo su negocio ha triunfado y que su sanción no le pasó factura a su marca. “No voy a decir que fue algo bueno, pero hizo lo mejor que pudo con lo que pasó. Y el hecho de que su marca sea tan fuerte le ha permitido sobrellevar cada huracán turbulento, cosas que otras celebridades e incluso otras marcas no hubieran podido sobrellevar”, asegura Eisenburg, mano derecha en la carrera de Sharapova.