Los 8 mejores trucos para ahorrar en el cuidado de tu mascota

La compra de su comida, el momento idóneo de vacunarle y cómo córtale las uñas te ayudarán a invertir mucho menos dinero

por Elena Villegas /


Si no quieres escatimar en cuidados y atenciones hacia tu mejor amigo, pero a tu bolsillo le cuesta recuperarse de ciertos gastos, sigue leyendo. Te contamos cómo ahorrar sin que tu mascota note la diferencia.

Mascotas

Dos cachorros de perro y gato (Cordon Press)

1. LA ALIMENTACIÓN

No tienes que preocuparte por adquirir piensos o productos de peor calidad. Hay opciones mejores que no perjudicarán a tu mascota.

-Compra paquetes grandes

Esta norma es básica a la hora de comprar la comida. Siempre va a salir más económico decantarte por la versión grande del producto que por la pequeña. A no ser que no te quede más remedio porque no tengas dónde guardarla, opta por el pack más grande. 

-Compra on line

Las tiendas electrónicas suelen disponer de un stock mucho mayor que los establecimientos físicos y tienen menos impuestos y gastos, lo que repercute en el precio. Si, además, te suscribes a determinadas webs de cupones, te ahorrarás un porcentaje aún mayor. 

-Fíjate en las ofertas 

Por supuesto, hay que estar pendiente de las ofertas de los supermercados y tiendas especializadas. Los tres por dos suelen salir bastante bien. Presta atención y no olvides comparar precios antes y después de la oferta y entre establecimientos entre sí.

2. EL BAÑO, MOMENTO ¿DE RELAX?

Si bañar a tu mascota es misión imposible y prefieres gastar el dinero en una peluquería especializada para no sufrir, podrías omitir este paso, pero no te lo recomendamos -no solo porque sea más barato, sino también porque es menos traumático para el animal y porque refuerza vuestro vínculo, pese a que pueda resultar un auténtico suplicio-. 

Ten en cuenta que un gato solo precisa de dos o tres baños al año porque se asean ellos mismos con sus lenguas. Si tu pequeño amigo es un perro, aunque varía de una raza a otra en función del tamaño, por lo general, con que pase por centrifugado una vez cada dos meses, basta. En medio, puedes aprovechar las toallitas húmedas fabricadas especialmente para mascotas. (Ni qué decir tiene que, si se rebozan en barro, tendrás que darle un baño extra….)

3. EL PASEO POR LA PELUQUERÍA

Ya sabes lo cara que puede ser la peluquería canina… Ya tengas un perro o ya sea un gato, hazlo tú mismo. Compra una maquinilla y tira millas. Acabarás haciéndolo con maestría.

4. EL CONSEJO DE LA ABUELA PARA LAS UÑAS

Las uñas deben permanecer cortas siempre. Para conseguirlo sin perder tiempo ni dinero, lo mejor es, si tu mejor amigo es un perro, sacarlo a que corra a menudo; de esta manera, se van limando de forma natural. Así cumples por partida doble y sigues el siguiente consejo:

5. QUE HAGA EJERCICIO FÍSICO, POR FAVOR

Más allá de que sea aconsejable para su salud (que lo es), es también un modo perfecto de ahorrar dinero. Primero, porque impedirás que se convierta en un animal obeso, que además de ser perjudicial, implica un gasto mucho mayor en comida; segundo, porque cuanto más saludable sean los hábitos de tu mascota, menos necesitará ir al veterinario (con el consecuente ahorro que conlleva).

6. ¿CUÁNDO VACUNARLE Y ESTERILIZARLE?

Está muy claro: aprovecha las campañas para que te salga gratis o, por lo menos, más barato. Infórmate en asociaciones de animales o pregunta a tu veterinario. Ellos te recomendarán dónde acudir. 

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Si no hay ninguna campaña activa o próxima a celebrarse, no esperes. La salud de tu ‘amiguito’ vale más que lo que te puedas ahorrar.

7. LA VISITA AL VETERINARIO, OBLIGADA

Las revisiones periódicas evitarán, más probablemente, sustos que puedan afectar al bienestar de tu mascota y, aunque en ese caso no importará mucho, también a tu bolsillo. El consejo más adecuado: mejor prevenir que curar

8. ASEGURA A TU PEQUEÑA FIERA

Siguiendo la línea del consejo anterior -más vale prevenir que curar-, no hay truco más eficaz de ahorro que un buen seguro. Sí, duele soltar el dinero cuando te llega el recibo, pero puede evitar males mayores. Los imprevistos no los puedes controlar.